Por: Víctor M. Zendejas Orozco*
Una impresionante cantidad y variedad de cactáceas engalanan el que su creador considera el vivero joven más grande de México, mismo que alberga una cantidad impresionante de plantas que suman más de 260 mil especies.
El mismo se encuentra enclavado en una zona de difícil acceso, pero no imposible de llegar, el ejido de San Miguel Totolcingo, municipio de Acolman, estado de México.

Un camino de terracería, eso sí, sin baches pero mucho polvo, que vale la pena lidiar para poder observar esa maravilla con un sinfín de hileras con las más varias formas y colores dignas de ser vistas por estudiantes, biólogos, coleccionistas y hasta traficantes (en el buen sentido de la palabra) de especies.
Pues asegura su creador, el biólogo Jerónimo Reyes Santiago, académico de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), del Instituto de Biología, que Corea del Sur tenía como programa llevarse y producir en gran escala las de la especia echeveria.

Pese a que el proyecto del vivero abarca unos diez mil metros cuadrados su recorrido es cómodo y fácil y depende del enamoramiento del ojo en que tiempo se lleva a cabo. El mismo esta asentado mediante un acuerdo en terrenos del ejido de San Miguel Totolcingo.
Jeronimo Reyes afirma en entrevista exclusiva para Monitor Financiero que el “propósito aquí es propagar plantas resistentes a la sequía que como no hay agua hay que cultivar plantas que resistan altas temperaturas como la de este vivero que creo en este momento estamos a 45 grados”.
Asegura que el vivero tiene once años y ha ido creciendo “poco a poco y llegamos a tener un área cubierta de 7 mil metros cuadrados y otra externa de tres mil con otro tipo de plantas de follaje como salvias para polinizadores como el colibrí”,

“Todas son nativas de México y empezamos con las crasuláceas, agaváceas, y procuramos tener nativas del Valle de México en otra sección por lo que procuramos promover plantas de México. Las que mas propagamos son las del genero echeveria que fue el motivo por el cual empezamos aquí porque era un grupo de plantas muy saqueada”.
Jerónimo Reyes asegura que no exporta por la gran burocracia que aún existe en aduanas de México: “hemos hecho los ensayos y tenemos graves problemas con aduana y es muy difícil exportar. Nuestro problema no es el extranjero sino la aduana local”.
El biólogo asegura que “actualmente tenemos pocas visitas porque estamos aislados Es un pueblo de desarrollo de horticultura. Estamos totalmente solos. No es como Morelos o la Sierra norte de Puebla o como Atlacomulco o como Villa Guerrero que son polos de desarrollo de horticultura”.

Aquí empezamos de manera accidentada porque encontré una forma de trabajar con el ejido de San Miguel Totolcingo y porque ellos tenían invernadero y la mitad de esto ya estaba hecho pro en cierta medida abandonado porque cultivaban jitomate pero no era rentable porque son muchas personas y no podían producir bien y lo abandonaron de manera que llegamos aquí para reconfigurar todo”.
Ete espacio, el mas grande en su tipo en México, “va cobrando fama gracias a la labor de asociaciones como Franature (Fraternidad Naturista Ecologista de la Sierra de Guadalupe Mahatma Gandhi) e Iniciativa Edomex-Siembra que nos ayudan a difundir y es como nosotros empezamos a tener más visitas.”
*Presidente de la ONG Franature

