Opinión

México ¿10ª potencia exportadora?/Arnulfo R. Gómez

exportaciones-arnulfo

Por Arnulfo R. Gómez (Catedrático comercio exterior)

Ellos se ríen de mi porque soy diferente

Yo me río de ellos porque todos son igualitos

Anónimo

El comercio internacional es una actividad fundamental para la economía de los países, especialmente para los países en desarrollo pues, por las características de su estructura productiva y la dimensión reducida de su mercado interno, prácticamente sólo pueden crecer hacia el exterior a través de la exportación.

A partir del año 2018, el crecimiento de la exportación mundial ha registrado tasas muy variables de crecimiento y, en 2024, fue de 4.05%

En este año, Turquía fue el país que mayor tasa alcanzó con 50.57%, seguido de Singapur con 16.96%, Taiwán 9.81%; Rusia con 9.35%; Vietnam 8.73%; Francia 7.97%; Reino Unido con 7.68% y México, en 8º lugar, con 7.53%.

El principal país exportador fue China con un valor total de 3,576,765 millones US, seguido de EEUU con 2,065,180 millones US; Alemania con 1,682,888 millones US, Países Bajos con 921,256; Japón con 707,028 … y México en 10º lugar con 617,100 millones US.

Comentarios.

A partir de 1970, México ha pasado por diversos ciclos económicos con características muy propias y que podríamos definir como Desarrollo Compartido de 1970 a 1982, mismo que se caracterizó por los malos resultados obtenidos y que obligaron a implementar, entre 1982 y 1988, un Proceso de Estabilización que fue seguido, de 1988 a 1994, por el Cambio Estructural.

El periodo 1995 – 2000, correspondiente a Ernesto Zedillo, es conocido como Crecimiento Inercial pues, durante el mismo, no hubo acciones para mejorar el marco sistémico y, a partir del 2001, Estabilidad Regresiva pues, desde ese año, nuestros retrocesos económicos nos llevaron de la 8ª posición como economía mundial a la 13ª en 2024.

Históricamente, el periodo de mayor dinamismo de las exportaciones mexicanas se registró entre 1993/2000, debido a la serie de reformas y políticas públicas adoptadas a fines de los años 80s y principios de los 90s, entre las cuales podemos contar las relativas al autotransporte federal de carga, de turismo y de pasajeros; la ley de patentes y marcas; las reformas al artículo 27 constitucional en materia de propiedad de la tierra; la cogeneración y autoabastecimiento de energía eléctrica; la inversión extranjera; los medicamentos genéricos; la eliminación de controles de precios etc. 

En esencia, eran procesos de desregulación de sectores que generaron mayor competencia interna, gran eficiencia del mercado, aumento del potencial de la planta productiva y de la inversión privada; mayor desarrollo industrial, mejores precios y mayor calidad en los productos, es decir, nos hicieron más competitivos lo que nos facultó a firmar el TLCAN, mismo que permitió un acceso preferencial al mercado de importación más grande del mundo y un gran dinamismo de nuestras exportaciones.

También es importante mencionar a la enorme devaluación de fines de 1994, a la que el mismo Doctor Jaime Serra Puche, denominó el error de diciembre pues, aunque nos dio una competitividad temporal por la paridad del peso, creó una enorme masa de pobres y una deuda que todavía estamos pagando. 

Así, en el periodo 1993/2000, México fue el segundo país con mayor dinamismo en sus exportaciones con 221%, solamente superado por Vietnam con 385%.

Para el periodo 2000/2024, el dinamismo de las exportaciones mexicanas fue de 271%, pero grandemente superado por 16 países liderados por China con 1,335%, Vietnam con 2,684%; Emiratos Arabes Unidos 1,111%; Polonia 1,097% e India 944% en los primeros 5 lugares … Indonesia 305%; Rusia 297%, Corea 297%; Países Bajos 295% yMéxico en 17º lugar.

Este pobre dinamismo fue consecuencia, entre otros, del agotamiento de los beneficios de las políticas públicas y reformas realistas y de largo plazo promovidas por el Presidente Carlos Salinas, lo que ocasionó una enorme pérdida de competitividad por la ausencia de una política ad hoc y un marco sistémico progresivamente deficiente debido a la pésima calidad de las instituciones mexicanas incapaces de definir políticas públicas y proyectos realistas; a la poca confianza en los políticos y autoridades; y por una pesada tramitología.

Funcionarios mexicanos en la Luna agosto 19, 2019

En este sentido, hay que señalar que, tradicionalmente, el Foro Económico Mundial (WEF) publicaba cada año el ranking de competitividad por países y, del 34º lugar que teníamos en 1999, caímos al 48º en 2019, año a partir del cual el WEF suspendió la publicación de esta información, sin embargo, el World Competitiviness Report del International Institute for Management Development IMD en su reporte de 2024, sitúa a México en el 58º lugar de un total de 67 economías.

Estas enormes deficiencias también generaron la ausencia de una política de fomento industrial y de una política realista de comercio exterior, así como la carencia de programas, proyectos y estrategias de exportación; la salida de nuestro territorio de más de 900 empresas maquiladoras y desaparición de 2,500 empresas exportadoras; decreciente variedad en la producción y exportación de bienes; reducido y decreciente valor agregado nacional de bienes orientados al consumo nacional y al exterior; decreciente participación en la captación de flujos de inversión extranjera mundial, además de que gran parte de la IED que se ha captado ha sido de compra de activos y de reinversión de utilidades.

México. IED mejor sin TLC’s ni APPRIs

https://inep.org/images/2025/2025-Jun-23-ARG-283-TLCs_ni_APPRIs%20CCC.pdf

Como elemento muy negativo en este proceso de deterioro hay que señalar a la pésima conducción del organismo promotor de las exportaciones, BANCOMEXT, de 1989 a 2000, cuyo logro más importante -primero con Humberto Soto y José Angel Gurría,y al final de esos 11 años, los increíblemente 7 largos años del actuario Enrique Vilatela Riba que terminó en el año 2000- fue el incremento del número de funcionarios en un total de 605, es decir, un crecimiento de 482.8%, mayormente integrado por recomendados e improvisados individuos sin conocimientos adecuados de la operación real del comercio exterior mexicano y menos del comercio internacional, lo que impidióque la institución cumpliera con su objetivo como banca de desarrollo.

Estas aberraciones dieron pie a la irracional decisión de separar la actividad de promoción de BANCOMEXT y aún peor, la creación de ProMéxico encabezada por el Doctor Bruno Ferrari y García de Alba, un ente amorfo y anodino cuyos peores resultados provocaron la desaparición total de la estructura de promoción de las exportaciones y de la inversión extranjera directa y, consecuentemente, la carencia de una estrategia de promoción en ambos elementos sin programas, proyectos y políticas públicas realistas.

También hay que señalar la firma compulsiva de TLC’s con otros 52 países sin antes integrarnos comercial y productivamente con nuestros socios del TLCAN y menos, sin haber logrado alcanzar la posición de socio estratégico del mercado norteamericano debido a la ausencia de programas específicos que permitieran capitalizar nuestras ventajas comparativas y las supuestas ventajas negociadas en el marco de dicho acuerdo.

Esta situación fue agravada por una apertura comercial totalmente incongruente basada en una desgravación arancelaria unilateral, como ningún otro país la ha realizado y que, consecuentemente, debilitó a la planta productiva nacional al generarle una competencia desleal procedente del extranjero, lo que se traduce en un déficit creciente y con mayor número de países.

Al respecto, un informe redactado por el Parlamento Europeo fue claro y preciso pues,señala que la ausencia de resultados positivos en la evolución del TLCAN fue debido a que el enfoque del Gobierno Mexicano ha sido “negociar y olvidar”, sin que hubiera políticas activas para favorecer el proceso de ajuste, lo que explicaría los resultados negativos del TLCAN.

A pesar de todas estos errores e incongruencias, nuestros altísimos funcionarios mucho ponderan la 10ª posición de México como exportador mundial, sin embargo, no toman en cuenta que el valor agregado mexicano neto de nuestra exportación que, en 1993 era de 58.8%, para el 2012 sólo fue de 39.13% y, excluyendo al petróleo, de 52.91% y 31.18%, respectivamente.

Desgraciadamente, a partir de 2013 la SE suspendió la publicación de las estadísticas de los diversos agregados del comercio exterior, pero se estima que para el 2024, los porcentajes permanecen en los mismos niveles por lo que del monto total de las exportaciones de 617,100 millones US, sólo el 40%, es decir, 246,900 millones US es de valor neto mexicano y eso, nos remite hasta la 31ª posición como “país exportador.

Los datos de la Importación de Productos Intermedios, en 2024, confirma esta pésima situación pues, el 75.61% de la Importación Total mexicana corresponde a ese rubro y ratifica el mediocre sistema de comercio exterior adoptado por los altísimos funcionarios, basado en la importación creciente de insumos para maquilar o ensamblar en nuestro territorio y reexportar con reducido valor agregado en nuestro país.

Siendo el comercio exterior la palanca del desarrollo, sus negativos resultados se han reflejado en lo que he señalado al principio: decreciente participación en la generación de riqueza mundial pues, la economía mexicana cayó de la 8ª posición como potencia económica en 2001, a la 13ª posición en 2024; así mismo, nuestro PIB Per Cápita se desplomó del 47º al 61º lugar en el mismo periodo. 

A continuación, remito parte de un artículo que publiqué en diciembre de 2003, en el que hago referencia a un funcionario de BANCOMEXT que ya tenía 12 años trabajando en la institución, primero 10 años como Director de Promoción de la Industria Automotriz y después, como Consejero Comercial para el BENELUX y Países Escandinavos con sede en La Haya, desde donde envió información sobre las oportunidades en esos mercados para productos mexicanos.  

… Una muestra muy clara del esquema de simulación que prevalece en la promoción hacia este mercado lo constituye la publicación en la revista Negocios de Bancomext en 2003, de una serie de 72 “demandas” de camiones en Dinamarca, Finlandia, Luxemburgo, Países Bajos y Suecia. Simulación extrema debido a que todo el mundo sabe que estos productos son objeto de comercio intrafirma, que su mercado está perfectamente definido a través de decisiones corporativas y de que, ante la eventualidad de que algún exportador mexicano logre vender camiones “mexicanos” en esos mercados, enfrentará el problema de la garantía de los vehículos por parte de la armadora, por lo que realmente resulta imposible vender estos productos. 

Este hecho no tendría relevancia alguna, es más, se podría considerar normal teniendo en cuenta la improvisación y el desconocimiento que caracteriza a numerosos funcionarios de Bancomext, sin embargo, en este caso, la simulación alcanza niveles de escándalo pues el Consejero Comercial en Holanda, Ing. Raúl Alfaro, era el experto Director de Promoción de la Industria Automotriz de Bancomext en México y, por tanto, se supone que conoce los principios sobre los cuales trabaja la Gran Industria.

Desgraciadamente, la pésima actuación del Ing. Alfaro y la nula capacidad de supervisión de las actividades de las Consejerías Comerciales, generaba esta deficiencia que podría calificarse de piramidal y fatal.

Finalmente, es conveniente señalar que, en el año de 1993, el valor de contenido nacional en la exportación de la industria automotriz era de 35% y que, de acuerdo con los datos más recientes publicados por BANCOMEXT, en 2019, este porcentaje se redujo a 26%, sin duda, un resultado que se explica por la enorme mediocridad prevaleciente en el manejo de nuestro comercio exterior en los 34 años más recientes y, muy especialmente, de un sector tan importante y prioritario en la exportación mexicanacomo es el automotriz.

Apuntes finales

Poco se puede añadir a lo que anteriormente he dicho, excepto que México es un país extraordinariamente dotado de enormes ventajas comparativas en relación con nuestros socios del TLCAN, ahora T-MEC, pero que ha sido pésimamente administrado en materia de comercio exterior pues los funcionarios ejercen sus actividades a base de enorme improvisación y mayor simulación.