***Entre 2018 y 2024, la pobreza rural disminuyó en sus dimensiones multidimensional e ingreso, acompañada de mejoras en indicadores de carencias sociales como alimentación, vivienda, servicios básicos y seguridad social; la pobreza multidimensional bajó de 57.7% a 45.8% (de 17.4 a 13 millones de personas), la pobreza multidimensional moderada se redujo de 41.5% a 31.9% (de 12.5 a 9.1 millones) y la pobreza multidimensional extrema disminuyó de 16.2% a 13.9% (de 4.9 a 3.9 millones)
***El bienestar económico en el ámbito rural también mejoró entre 2018 y 2024. La población con ingresos por debajo de la Línea de Pobreza por Ingresos Rural se redujo de 18 a 13.5 millones de personas (de 59.6% a 47.4%). Quienes se ubicaban por debajo de la Línea de Pobreza Extrema Rural pasaron de 7.6 a 5.3 millones (de 25.0% a 18.8%).
***Los indicadores de derechos básicos mejoraron entre 2018 y 2024. Las personas con carencia de una alimentación nutritiva y de calidad pasaron de 8.7 a 6.1 millones de personas; carencia de acceso a los servicios básicos en la vivienda de 15.7 a 12.5 millones; carencia de calidad y espacios en la vivienda de 5.6 a 4.5 millones; carencia por acceso a la seguridad social de 23.4 a 21.2, y rezago educativo de 9.4 a 9.2 millones.
Valle de México, a 26 de agosto del 2025.- Históricamente, la población que vive en comunidades rurales enfrenta menor acceso a servicios básicos, oportunidades limitadas de empleo y condiciones de vida más precarias.
Según INEGI (2020), existen 184,295 localidades rurales en el país, en las cuales habitan 26.7 millones de personas. Estas comunidades se caracterizan por tener menos de 2,500 habitantes o un uso de suelo predominantemente agrícola o forestal.

Entre 2018 y 2024, la población rural en situación de pobreza multidimensional (con ingresos inferiores a la Línea de Pobreza por Ingreso Rural y con una o más carencias sociales, en educación, salud, calidad de la vivienda, alimentación, seguridad social y servicios básicos en la vivienda) pasó de 17.4 millones de personas (57,7% de la población rural) a 13 millones (45.8%), es decir, 4.4 millones de personas menos.
En el caso de la pobreza multidimensional moderada (personas con ingresos mayores a la Línea de Pobreza Extrema por Ingreso Rural (LPEIR) y con menos de tres carencias sociales), la reducción fue de 12.5 a 9.1 millones entre 2018 y 2024, lo que implicó pasar de 41.5 a 31.9 por ciento, equivalente a 3.4 millones de personas menos.
La pobreza multidimensional extrema (personas con ingresos menores a la LPEI y con tres o más carencias sociales) también registró mejoras, al descender de 4.9 a 3.9 millones, con una reducción porcentual del 16.2 al 13.9 por ciento, equivalente a 2.3 puntos porcentuales.

En cuanto a los indicadores de bienestar económico, la población con ingreso por debajo de la Línea de Pobreza por Ingresos Rural disminuyó en 4.5 millones de personas entre 2018 y 2024, y pasó de 59.6 por ciento de la población rural al 47.4 por ciento (una reducción de 12.2 puntos porcentuales). Por su parte, la población con ingresos por debajo de la Línea de Pobreza Extrema por Ingresos Rural se redujo en 2.3 millones de personas, al pasar del 25 por ciento al 8.8 por ciento de la población rural (una reducción 6.2 puntos porcentuales).
Las carencias sociales también se redujeron en el ámbito rural. En 2018, el 28.8 por ciento de la población no tenía una alimentación nutritiva y de calidad, mientras que en 2024 el porcentaje fue de 21.6 por ciento (2.6 millones de personas menos). Las personas que no tenían acceso a servicios básicos en su vivienda pasaron de ser el 51.9 por ciento en 2018 a ser el 43.8 por ciento (3.2 millones de personas menos). Asimismo, mientras que en 2018 las personas sin seguridad social en el ámbito rural representaban 77.6 por ciento y aquellas con carencias en la calidad y espacios en la vivienda el 18.6 por ciento, en 2024 estos porcentajes disminuyeron a 74.6 y 15.8 por ciento respectivamente.
A pesar de las reducciones en la mayoría de las carencias sociales, el rezago educativo aumentó ligeramente en porcentaje, al pasar de 31.2 por ciento a 32.2 en el periodo de 2018 a 2024, aunque en términos absolutos disminuyó en 200 mil personas. No obstante, estas mejoras, el acceso a los servicios de salud aumentó tanto en términos absolutos como porcentuales. En total, 9.7 millones de personas más dijeron no tener acceso a servicios de salud en 2024, lo que representó que el 48.7 por ciento de la población rural, en contraste con el 13.7 observado en 2018.
En conclusión, entre 2018 y 2024, México alcanzó avances históricos en la reducción de la pobreza multidimensional y por ingreso en las comunidades rurales.
Estos resultados reflejan el compromiso del Gobierno de México con el bienestar de las familias del campo y las costas, mediante los Programas para el Bienestar, una política laboral incluyente y la capacitación técnica a través de Escuelas de Campo. Gracias a estas acciones, hoy más productoras y productores cuentan con mejores oportunidades, mayor justicia social y herramientas para fortalecer la producción nacional de alimentos y la soberanía alimentaria.
***Gráficas y texto: Servicio de Información Agroaimentaria (SIAP)

