Por Arnulfo R. Gómez
Ellos se ríen de mi porque soy diferente
Yo me río de ellos porque todos son igualitos
Anónimo
Después de un periodo de cambio estructural y un proceso de desregulación de sectores en la economía, México continuó con un periodo de apertura comercial que inició con su ingreso al GATT en 1986.
Dicho proceso siguió con la adhesión a la Asian Pacific Economic Cooperacion (APEC) en 1993, a la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) en 1994, y culminó, en el mismo año, con la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
El TLCAN había sido firmado en 1992 y, a través del mismo, se logró el acceso preferencial al mercado más grande del mundo; sin embargo, sólo entró en vigor el 1º de enero de 1994 después de la negociación de los Acuerdos paralelos en materia ambiental y estándares labores pues, el bajo nivel de México en ambos elementos, podía generar una importante migración de empresas canadienses y norteamericanas debido a que la laxitud de las leyes en nuestro territorio, representaba una competencia desleal para ambos países y también podrían convertir a México en un basurero.
En ese periodo, México, también negoció la firma de TLC’s con Bolivia, Colombia. Venezuela y Costa Rica, mismos que entraron en vigor en 1995. A este proceso inicial siguió la firma compulsiva de numerosos TLC’s hasta completar un total de 54 países en el año de 2017 de los cuales, prácticamente sólo subsisten acuerdos con 52 países.
La base de este proceso de firma de TLC’s fue el Programa de modernización de la industria y el comercio exterior 1990-1994 que buscaba la ordenada e inteligente internacionalización de la industria mexicana mediante su adecuada inserción en el proceso globalizador a través de la promoción de las exportaciones; la creación de una cultura de exportación; la consolidación de la presencia de México en los mercados externos y el reforzamiento de las negociaciones comerciales para lograr un mejor acceso de los productos mexicanos en los principales mercados del mundo.

Comentarios.
La firma del TLCAN fue resultado del proceso de globalización mundial y de la evolución lógica que se había venido desarrollando a través de los intercambios con Canadá y EEUU, en los que privaban elementos que permitían pensar en un desarrollo de los tres países con base en una integración comercial y productiva que, en los primeros años de su vigencia, dio resultados muy positivos debido a la competitividad que se había logrado a través del marco sistémico de la economía mexicana, a las ventajas comparativas de nuestro país, a la incipiente complementariedad manufacturera que se había desarrollado a través de la maquila, a la asimetría y cercanía geográfica entre los tres países, sin embargo, no hubo una estrategia específica para desarrollar la relación sana a fin de aprovechar esas ventajas y los beneficios negociados, así como tampoco desarrollar ventajas competitivas.
Pareciera que, para nuestros altísimos funcionarios, la firma del TLCAN era suficiente, sin que hubiera una instrumentación lógica e inteligente de tal manera que, en un principio, hubo un incremento de la proporción de las exportaciones mexicanas al TLCAN, que pasaron de 85.71%, en 1993, para 2000 alcanzó 90.74% y en 2024 86.12%.
En el caso de las importaciones procedentes del TLCAN, la situación fue muy diferente pues, del 71.00% de 1993, pasaron a 77.43% en 1996, sin embargo, para 2024, el porcentaje se redujo a solo 49.78%, lo que nos habla de una deficiente integración comercial y productiva entre Canadá, EEUU y México.

Enorme ligereza ante graves problemas de exportación
La evolución de nuestro comercio exterior con el resto de los países pareciera que también obedeció más a un liberalismo dogmático que a una estrategia lógica e inteligente que tuviera como base prioridades definidas en función de la estructura de la planta productiva nacional, así como de sus fortalezas y debilidades, del nivel de competitividad de la planta productiva nacional y la de las economías de esos países, de la complementariedad y de la asimetría de las economías correspondientes.
La firma compulsiva de TLC´s con 52 países adicionales, fue agravada con la adopción de una desgravación arancelaria unilateral que, en el periodo 1993-2024, generó un déficit comercial enorme y con mayor número de países pasando de 109 a 151.

México: empresariado con la mesa puesta
https://monitorfinanciero.com.mx/mexico-empresariado-con-la-mesa-puesta-arnulfo-r-gomez/ (Click)
Con Chile, Colombia y Perú, por lo que parecía una relación muy ventajosa para México, caracterizada por un superávit creciente que, en el periodo 1993/2011, alcanzó la cifra de 54,435 millones US, se firmó la Alianza del Pacífico, buscando una “Integración Profunda”.

Así, en el año 2012, primer año de vigencia de la Alianza del Pacífico, la exportación mexicana alcanzó la cifra récord de 9,372 millones US, pero, paradójicamente, a partir de ese año se fue deteriorando para que, en 2024, sólo fuera de 5,536 millones US, con una pérdida neta de -3,856 millones US; por el contrario, las importaciones pasaron de 2,820 a 5,873 millones US, lo que representó un incremento de 3,063 millones US y el superávit que en 2012 fue de 6,552 millones US, se transformó en un déficit para México de -323 y -337 millones US, en 2023 y 2024.
También es importante señalar que, de una tasa de cobertura positiva de 332% en el año 2012, para el 2024, la tasa se redujo a sólo 94%, ya que la exportación mexicana a la Alianza del Pacífico que, en el año 2012, representaba el 2.53% del total, en 2024 ya sólo representó el 0.9%; en tanto que el comercio bilateral con el bloque pasó de representar el 1.64% de nuestro comercio en 2012, a 0.92% para el 2024.

Esta situación verdaderamente negativa con la Alianza del Pacífico fue superada por la firma del TPP-11, el peor acuerdo que los altísimos funcionarios mexicanos han firmado, a pesar de la oposición de múltiples sectores de la economía mexicana, situación que describo en el siguiente vínculo.
Funcionarios mexicanos en la Luna agosto 19, 2019 (Click)
Apuntes finales
Las reformas realizadas en el marco sistémico a fines de los 80’s y principios de los 90´s, mediante un proceso de desregulación, generaron gran dinamismo de la economía y el comercio exterior mexicano en el periodo 1994/2000, sin embargo, la ausencia de políticas públicas durante el sexenio de Ernesto Zedillo, generó un agotamientos de los beneficios de las reformas antes señaladas y, a partir del año 2001, el comercio exterior mexicano perdió dinamismo pues careció de una estrategia que fue sustituida por gran simulación y mayor improvisación, aplicando esquemas y dogmas que han reportado reducidos beneficios al desarrollo económico de México.
En el periodo 2001-2024, la economía mexicana medida por su PIB Total cayó del 8º al 13º lugar en tanto que, su PIB Per Cápita lo hizo de la 47ª a la 70ª posición, habiendo sido superado en esta última variable por Panamá, Costa Rica y Chile que ocuparon el 60º, el 61º y el 66º en 2024.
El panorama tan difícil que ya se presentaba para México en relación con el intercambio comercial con la Alianza del Pacífico, se ha consolidado y sólo se puede decir que es resultado de un manejo inadecuado del comercio exterior mexicano en los 33 años más recientes, en los que ha prevalecido la carencia de una estrategia integral de comercio exterior.
México: panorama desolador con la Alianza del Pacífico 7 mayo 7, 2024 (Click)
Sin duda alguna, mucho se tendrá que trabajar para poder revertir una situación tan difícil como la que se presenta, aún con países con menor grado de desarrollo relativo.

