***Riesgo, políticas de Estados Unidos en comercio y remesas; inseguridad sigue afectando funcionamiento de empresas, reportaron industriales al banco central
Valle de México, a 11 de septiembre del 2025.- La evolución del proceso de relocalización en el entorno actual de tensiones comerciales refleja que el nearshoring continúa en marcha en México a pesar de haber perdido dinamismo, además de que las políticas que pudiera aplicar el gobierno de Estados Unidos representar un riesgo para los estados con mayor vinculación a ese país, ya sea por los flujos comerciales o por las remesas, igual la inseguridad en el ámbito interno, que ha afectado el funcionamiento de los negocios.
Así lo dio a conocer el Banco de México en el «Reporte de Economías Regionales abril-junio 2025”, donde expuso, por un lado, que la desaceleración del nearshoring “podría estar reflejando que, si bien las barreras comerciales y la incertidumbre desincentivan la inversión, el proceso reconfiguración de las cadenas globales de suministro responde a circunstancias de largo plazo”.

“Además, las condiciones que favorecen a las exportaciones mexicanas relativo a las del resto del mundo, en el marco del T-MEC, podrían incluso ser un factor adicional que incentive el proceso de relocalización hacia México. Así, las empresas podrían estar a la espera de contar con mayor información sobre cómo se desenvolverán las tensiones comerciales y sobre el futuro de la relación comercial de México con Estados Unidos para retomar el ritmo del proceso de relocalización”, destacó el informe del banco central.
“Ello recalca la importancia de continuar promoviendo un entorno favorable para la inversión y para la integración económica de México con el resto de la región”, resaltó Banxico, mencionando heterogeneidad en la opinión sobre el cambio de indicadores, tanto favorables como desfavorables.
“En particular, en el sector manufacturero vinculado con cadenas globales de valor, 37.3% de las empresas que percibieron un incremento en la demanda de compañías en Estados Unidos previo a 2025 (y que en su opinión era atribuible a la relocalización) indicó que esta demanda ha aumentado”, difundió.

“Dicha proporción contrasta con 16.2% y 23.2% en el resto del sector manufacturero y el no manufacturero, respectivamente. Por su parte, 36.9% de las empresas en el sector manufacturero integrado en cadenas globales de valor reportó que el impulso de la relocalización se ha desacelerado (ya sea que disminuyó o que se detuvo). Este se compara con 42.1% en el resto del sector manufacturero y 37.5% en el no manufacturero”.
“Ello confirma que se ha observado un menor impacto del proceso de relocalización hacia México, si bien en la opinión de la mayoría de los informantes consultados, el beneficio en la actividad de su empresa no se ha frenado por completo o lo ha hecho solo de forma temporal. Por otro lado, 8.6% de las compañías en el sector manufacturero no vinculado con cadenas globales de valor y 5.5% de aquellas en el no manufacturero consideraron que el impacto se detuvo permanentemente”, informó.

En sus consideraciones, el Banco de México e expuso que ante los desafíos externos e internos, “resulta esencial fortalecer las fuentes internas de crecimiento y generar condiciones propicias para la inversión, aprovechando las oportunidades que brinda la coyuntura actual. En este sentido, el comercio en el marco del T-MEC ha recibido un trato preferencial que representa una oportunidad para robustecer las cadenas de valor de Norteamérica, ampliar la participación de las regiones en ellas y dinamizar su sector exportador”.
“Asimismo, es prioritario impulsar la construcción de infraestructura para mejorar la conectividad y atraer nuevas inversiones, así como apoyar la formación de capital humano, incrementando la disponibilidad de personal calificado y fortaleciendo la competitividad regional. En este contexto, cobra creciente relevancia promover la adopción de nuevas tecnologías, dado su potencial para transformar los procesos productivos y facilitar la integración de las regiones a las nuevas dinámicas de producción. Solo un enfoque integral y de largo plazo, centrado en el impulso a la productividad, permitirá afrontar los retos actuales y sentar las bases para un futuro más próspero e inclusivo en todas las regiones del país, con el consecuente aumento en el bienestar de la población”, concluyó.

