Por Arnulfo R. Gómez (Catedrático en comercio exterior)
Todo lo que necesitas para tener éxito es ignorancia y confianza: Mark Twain
El doctor Jaime Serra Puche, en reciente entrevista con la periodista Bárbara Anderson, señaló que México es el socio que más incumplimientos acumula en relación con el TLCAN.
Al respecto, recién iniciada la Administración del Lic. Carlos Salinas de Gortari y, siendo yo el Gerente de Promoción Externa para Europa Occidental del IMCE, fui encargado de coordinar la visita de los Consejeros Comerciales a México con objeto de que, en reuniones con diversos titulares de las secretarías de Estado, conocieran los programas que iban desarrollar durante el periodo 1988/1994 a fin de poder apoyar sus proyectos.
La sorpresa más grande y desconcertante fue la reunión con el doctor Jaime Serra Puche quien, el 23 de febrero de 1989, en su presentación sobre las numerosas actividades que su dependencia había iniciado para lograr el desarrollo de México y en la que en varias ocasiones incluyó la frase “carnita para que mejor realicen sus labores”, refiriéndose a la información que estaba proporcionando, al final de la cual se le inquirió sobre algo que parecía que había olvidado:
¿Cuál sería la base de la política industrial del sexenio? a lo que respondió con la frase que lo convirtió en un funcionario muy celebre: “la mejor política industrial es la que no existe”, situación verdaderamente sorprendente e incongruente con su supuesta función y el título de su posición en el Gobierno Federal como Secretario de Comercio y Fomento Industrial.
Posteriormente, de la Presidencia de la República me solicitaron apoyo para que, a través de las Consejerías Comerciales de México en Europa, se brindara apoyo a la visita que el Presidente Carlos Salinas de Gortari realizaría al Foro Económico de Davos, en enero de 1990, lo que con mucho gusto realicé girando instrucciones a los 6 Consejeros que tenía en Europa solicitándoles información que consideraran pertinente para la participación del Presidente de México en Davos.
Al regreso del Lic. Salinas a México, le enmendó la página a Jaime Serra pues, con la experiencia y contactos sostenidos, así como las ideas captadas en dicho Foro, propuso el Programa de Modernización de la Industria y del Comercio Exterior 1990-1994 como un verdadero hombre de Estado con visión de futuro.
En julio del mismo año, fui designado Consejero Comercial de México para Quebec y las Provincias Marítimas de Canadá y la primera encomienda que me asignó el Embajador de México en Canadá, Lic. Alfredo Philips Olmedo, fue preparar la visita del Doctor Jaime Serra Puche quien visitaría Montreal con objeto de invitar a Canadá a firmar un Tratado de Libre Comercio con México.
El 26 de septiembre, el Dr. Serra Puche realizó la visita, acompañado del Doctor Herminio Blanco, de diversos funcionarios y representantes del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (CEMAI) y de organismos cúpula, así como del Director de BANCOMEXT, Ing. Humberto Soto y su esposa, a la que hubo que prepararle un programa especial para su estancia en esa ciudad.
La visita se inició con una primera reunión organizada por el suscrito en coordinación con el Presidente de la Association de Manufacturiers de Quebec M. Richard Le Hir, en “petit comité” con funcionarios del Gobierno Canadiense, de Quebec y de las Provincias Marítimas de Canadá en la que expuso el propósito de firmar un TLC con Canadá, propuesta que fue aceptada por los canadienses siempre y cuando también participara EEUU pues, con un TLC trilateral, se propiciaría que los beneficios del acuerdo se distribuyeran equitativamente ya que con dos tratados bilaterales, el ganador sería EEUU al tener acceso preferencial a dos mercados. Ese mismo día, se realizó una comida de trabajo con funcionarios adicionales del gobierno federal, de Quebec y de las Provincias de Marítimas de Canadá, así como con más de 250 empresarios de la región.
Posteriormente, en noviembre, preparé la visita del Ing. Guillermo Güémez, quien había sido designado Director Ejecutivo de la Coordinadora Empresarial para el Tratado de Libre Comercio de Norte América (TLCAN). El objetivo era entrevistarse con empresarios de diversos sectores de la economía de la región a fin de conocer la estrategia que habían utilizado para las negociaciones del TLC con EEUU y su implementación.
En términos generales, los empresarios canadienses lo definieron como un proceso temático de consulta que se mantuvo antes y durante todo el periodo de negociación, con base en el sector específico a negociar y que ellos definieron como Cuarto de Junto, mismo que consideraron muy exitoso pues, eso les permitió definir una estrategia para introducirse adecuadamente en el mercado norteamericano al detectar los problemas de acceso al mercado norteamericano y establecer mecanismos ad hoc para solventarlos.
Las empresas que participaron en este proceso eran las más importantes de cada sector, así como empresas de diversas dimensiones para conocer la problemática estructural y, al final, se formó un pequeño grupo técnico y especializado que asistía a los negociadores oficiales en el Cuarto de Junto, con información y planteamientos muy sólidos sobre el tema que era objeto de discusión y negociación, mismos que constituyeron la base de la estrategia canadiense para ubicarse en el mercado norteamericano y que resultó muy exitoso pues, estuvo basado en elementos definidos a través inteligencia comercial que atacó los problemas reales y específicos en su relación con EEUU, sin dogmas ni improvisación, lo que se tradujo en un fuerte crecimiento del intercambio comercial y de inversiones entre ambos países. Por esta circunstancia, para la negociación del TLCAN se tomó como modelo la estructura y el contenido del Tratado de Libre Comercio entre Canadá y EEUU.
Así, el TLCAN se convirtió en un el marco jurídico que regularía el intercambio de bienes, servicios e inversión entre México, Canadá y los Estados Unidos desde el 1° de enero de 1994; y convirtiéndose en el proyecto más importante para el desarrollo económico de México.
Sus objetivos generales eran:
- Establecer un área de Libre Comercio en América del Norte, en lo que era el mercado más grande del mundo, con una población de cerca de 400 millones de personas, lo que generaría un Producto Regional Bruto de más de 9 billones US mediante la integración comercial y productiva de Canadá, EEUU y México a fin de generar mayor valor agregado y riqueza en la región
- Aprovechar las ventajas comparativas de cada país en la producción compartida
- Incrementar la competitividad en la producción de bienes y servicios en el mercado regional e internacional
- Acrecentar los flujos de inversión extranjera directa hacia la región y
- Generar empleos y elevar la calidad de vida de la población
El TLCAN se firmó en diciembre de 1992, sin embargo, debido a las deficiencias y “enorme laxitud” de la legislación mexicana en relación con el medio ambiente y los estándares laborales, se establecieron acuerdos paralelos en ambas materias y su entrada vigor fue hasta el 1º de enero de 1994.
Comentarios.
Bárbara Anderson transcribe la aseveración del Dr. Jaime Serra Puche: “Hay que tener conciencia de que México es el país con el peor cumplimiento de lo que estipula el TLC, es el socio que más incumplimientos acumula y todo está muy documentado”.
Sin duda, una verdad mayúscula que tuvo su origen en la ausencia de una estrategia precisa y efectiva que permitiera el aprovechamiento de las ventajas comparativas de México en relación con sus socios, así como las ventajas negociadas en el TLCAN, situación que se agravó por la carencia de una política industrial que el mismo Jaime Serra propició al señalar que la mejor política industrial es la que no existe.
Pareciera que tampoco hubo estudios de inteligencia comercial antes de que entrara en vigor el TLCAN pues, siendo titular de la SECOFI el Doctor Serra Puche y sus expertos negociaron TLC’s con Bolivia, Colombia, Venezuela y Costa Rica, mismos que entraron en vigor en 1995, situación que a la larga fue empeorada ya que se adoptó su liberalismo dogmático y una “estrategia de comercio exterior de México” que tuvo como fundamento la firma de 48 TLC’s adicionales, así como una apertura comercial basada en una desgravación arancelaria unilateral totalmente ilógica cuyos resultados se presentan a continuación, mismos que nos muestran el incremento desordenado de países con los que registramos un déficit comercial cada año más abultado, siendo el peor de ellos el TPP-11, negociado con 6 países de Asia y Oceanía, mismo que fue promovido por los expertos mexicanos en comercio internacional y algunos empresarios, contagiados por el liberalismo dogmático que Jaime Serra Puche impuso desde el 23 de febrero de 1989, situación a la que hago referencia precisa en el siguiente vínculo.

Funcionarios mexicanos en la Luna agosto 19, 2019 (click)
Independientemente de esta dañina laguna, como Consejero Comercial de México para Quebec y las Provincias Marítimas de Canadá, de 1990 a 1993, antes de que entrara en vigor el TLCAN realice numerosas actividades de Inteligencia Comercial y envié a México un total de 64 estudios al respecto. Así mismo, promoví un total de 97 proyectos de inversión extranjera en México etc., información que podrán consultar en el siguiente vínculo.
Resumen de Actividades de la Consejería Comercial de México para Quebec y las Provincias Marítimas de Canadá
Las enormes deficiencias generadas por la “política de comercio exterior mexicana” repercutieron en la imposibilidad de alcanzar los objetivos generales del TLCAN pues, no hubo una integración comercial ni productiva con nuestros socios y, aunque las exportaciones mexicanas a Canadá y EEUU se incrementaron de 85.71% a 86.12%, entre1993 y 2024, desgraciadamente no fue con bienes ni insumos mexicanos sino con base en la incorporación creciente de insumos de fuera de la región, lo que ha provocado el señalamiento de nuestros socios norteamericanos en el sentido de que México se ha convertido en el patio trasero a través del cual, los productos chinos y asiáticos en general, tienen acceso a sus mercados,.
Mayor aberración resultó que, la proporción de insumos procedentes de nuestros socios del TLCAN disminuyó de 71.09% a 42.19% en el mismo periodo, situación totalmente anómala cuando supuestamente se está hablando de un proceso de integración lógico, inteligente, sano, normal y exitoso.

Esa pérdida de porcentaje en el suministro procedente de la región, no pudo ser cubierta por insumos nacionales a pesar de que ese era el primer objetivo general a través de la integración comercial y productiva, y la “generación de mayor valor agregado en la región” pues, el valor de contenido nacional mexicano en la exportación se redujo de 58.8%, en 1993, a un estimado de 40% en 2024, por lo que la complementariedad con nuestros socios no pudo ser aprovechada y fue sustituida por insumos extranjeros de fuera de la región, principalmente de Asia, continente que pasó de suministrar el 11.28% de la importación mexicana a 40.54%, misma que incluye insumos y bienes de consumo final.
Sin duda, un desastre total de nuestro comercio exterior basado en teorías y dogmatismos que han generado enorme improvisación y mayor simulación por el desconocimiento de la operación real del comercio internacional y del comercio exterior mexicano.

También se presentó la imposibilidad de aprovechar las ventajas comparativas de cada país en la producción compartida, pero especialmente las de México que supuestamente había desarrollado enorme destreza en la producción manufacturera a través de la maquila, misma que resultaba complementaria de los procesos productivos canadienses y norteamericanos.
Desgraciadamente, la mediocre gestión de Ernesto Zedillo, impidió mantener la competitividad creada por las reformas estructurales realizadas en el periodo 1988/1994 y, menos, incrementar la competitividad en la producción de bienes y servicios en el mercado regional, particularmente por las deficiencias del marco sistémico mexicano que, en 2024, de un total de 69 economías analizadas por el Instituto Internacional para el Desarrollo Gerencial (IMD), figura en el 55º lugar y, en el cual, las instituciones públicas reciben una pésima calificación pues aparecen en la 62ª posición.

En relación con el objetivo de captar mayores flujos de inversión extranjera directa hacia México, la situación no es mejor pues, aunque en 1994, primer año de vigencia del TLCAN, se captó el 4.16% de la IED Mundial, porcentaje récord que para el año 2024 cayó a 2.63%, con el agravante de que, en este último año, las Nuevas Inversiones sólo representaron el 8.59% del total de los flujos recibidos.
También es importante mencionar que, de acuerdo con datos de BANCOMEXT, en el periodo 2001/2015, un total de 2,468 empresas exportadoras extranjeras abandonaron el territorio mexicano debido la pérdida de competitividad del marco sistémico y los múltiples obstáculos que se han incrementado en nuestro país para ejercer sus actividades en un clima sano, confortable y competitivo.

Por lo que se refiere al objetivo de Generar empleos y elevar la calidad de vida de la población, la situación es más preocupante pues, de 1993 a 2024, se tuvo un déficit en la creación de empleos formales de 36.99 millones, equivalente al 60.54% de la Población Económicamente Activa, porcentaje que en el año 1993 era de 59.74%.
México: déficit de empleo y bienestar en el marco del TLCAN y el T-MEC
2025 May 19 México: de empleo y bienestar en el marco del TLCAN y el T-MEC. Arnulfo R. Gómez. (inep.org) México: déficit de empleo y bienestar en el marco del TLCAN y el T-MEC (Click)
Conviene señalar que, entre 1988 y 2001, México pasó de ser la 17ª a la 8ª economía mundial debido a la serie de reformas estructurales y el proceso de desregulación de sectores clave de la economía realizados entre 1988 y 1994, que generaron enorme competitividad, sin embargo, la ausencia de reformas en el mediocre periodo 1994/2000, agotaron los beneficios logrados en el periodo anterior y, para el 2024, caímos hasta la 13ª posición como potencia mundial pues, el conjunto de estas deficiencias se ha traducido en decreciente generación de riqueza en nuestro país, especialmente desde el año 2001 en que, prácticamente han estado en vigor los TLC’s firmados compulsivamente con 54 países y los 33 APPRIS; craso error pues, en lugar de definir una estrategia para ubicarse adecuadamente en el mercado norteamericano, se negociaron TLC’s con países que por su importancia en nuestro comercio exterior, podríamos señalar como accesorios, así como con países con los que nuestra reducida competitividad presagiaba el crecimiento del enorme déficit que habíamos acumulado en los 26 años precedentes a la negociación como fue el caso de TPP-11.
México y el TPP-11. Tradicional torpeza, irresponsabilidad y frivolidad
En 1989, nuestra participación en la generación riqueza mundial, medida por el PIB Total, fue de 1.12%; para el 2001 alcanzó 2.22 % y, para el 2024 se redujo a sólo 1.74%; sin duda, una muestra clara de empobrecimiento del pueblo mexicano generado por dogmatismos, improvisación, simulación y desconocimiento de la operación real del comercio internacional y, mucho peor, del comercio exterior mexicano, lo que también generó que el PIB Per Cápita mexicano cayera de la 42ª a la 62ª posición mundial entre 2001 y 2024.

Apuntes finales
Con el objetivo de darle mayor impulso al gran dinamismo que había en la relación bilateral, en 1985, Canadá invitó al Presidente de EEUU, Ronald Regan, a negociar un Tratado de Libre Comercio, mismo que fue firmado en octubre 4 de 1988.
Naturalmente, cuando Jaime Serra visitó Montreal para invitar a Canadá a firmar el TLC, se aceptó convirtiéndose en TLCAN, lo que prometía a México un desarrollo extraordinario por la competitividad alcanzada en el periodo 1988/1994, por la enorme complementariedad con ambos países, por la destreza y bajo costo de algunos procesos manufactureros que en Canadá y EEUU ya resultaban incosteables y porque a través del Cuarto de Junto se irían orientando los procesos y eliminando los obstáculos; sin embargo, el diferendo que surgió en el sector azucarero, los funcionarios norteamericanos exhibieron lo que se llamó “cartas paralelas firmadas por Jaime Serra”, las que poco favorecían a los azucareros mexicanos, hecho que distorsionó grandemente el espíritu del famoso Cuarto de Junto “establecido a semejanza del de Canadá con EEUU”, el cual había funcionado sin problemas pero que esta situación generó mayor pérdida de confianza del empresariado en los expertos del Gobierno mexicano.
También es importante señalar que Canadá conservó el derecho de proteger sus industrias culturales y los sectores de la educación y el cuidado de la salud, especialmente en relación con EEUU, por su bilingüismo, recomendando a México que tuviéramos especial cuidado al respecto, situación que Jaime Serra menospreció señalando que Canadá lo había hecho debido a que no tenía una historia de 3,000 años que la respaldara como a México, poniendo como ejemplo a la Exposición México 30 siglos de esplendores.
Otros elementos que Canadá recomendó para que México fuera exitoso en esta alianza regional fue realizar una Reforma Fiscal, misma que ellos habían aprobado en 1990; definir una política en materia energética; desarrollar un marco sistémico que propiciara mayor competitividad para producir con mayor confort y generar una plataforma exportadora sólida y diversificada.
Desgraciadamente, la experiencia y recomendaciones de Canadá sólo fueron escuchadas en relación con la creación de una plataforma exportadora, misma que en México fue concebida de una manera totalmente errónea pues, para los altísimos funcionarios, la plataforma exportadora fue la creación de un aparato burocrático torpe y enorme, plagado de recomendados que difícilmente conocían de comercio exterior, en lugar del fortalecimiento de una planta productiva sólida y diversificada, dentro de un marco sistémico competitivo.

Sin duda alguna, México es el país que más incumplimientos ha acumulado en relación con los objetivos planteados, mismos que se reflejan en un retraso económico enorme.
La reestructuración del comercio internacional que se está registrando debido a las numerosas medidas que ha tomado el Presidente Donald Trump, son una nueva oportunidad que se presenta para el desarrollo de Mexico debido a las ventajas comparativas y competitivas que posee nuestro país y que debemos aprovechar muy profesionalmente.

