Por Arnulfo R. Gómez (Catedrático comercio exterior)
Ellos se ríen de mi porque soy diferente
Yo me río de ellos porque todos son igualitos
Anónimo
La inversión de la empresa española Freixenet en México, productora de vinos y vinos espumosos, resulta un caso de éxito muy emblemático en la relación bilateral México-España, en el que tuve la fortuna de participar activamente para concretar desde su gestación en enero de 1978, motivo por el cual, a continuación me permito transmitir algunos detalles de este proceso cuya concreción se dio en lo que podría llamar un tiempo récord y que ha rendido dividendos extraordinarios, no solo para la empresa, sino para una región que se ha beneficiado de su ejemplo, mismo que ha servido de paradigma para crear un clúster de 47 empresas vitivinícolas que producen más de 3.5 millones de botellas de vino anuales.
En febrero 4 de 1974, ingresé al Instituto Mexicano de Comercio Exterior (IMCE), como Coordinador de Consejerías Comerciales para Asia, Africa y Oceanía, actividad verdaderamente interesante sobre todo en relación con Japón en donde el Consejero Comercial en Tokio, Ing. Felipe Avila Marcué, realizaba una labor extraordinaria de promoción de exportaciones e inversión extranjera directa, lo que me permitió conocer aspectos adicionales, prácticos y particulares del comercio exterior e intercambios con ese país, mismo que complementé realizando un estudio comparativo de las funciones y actividades de dos organismos que se distinguían por la excelencia en la realización de sus actividades: Japan External Trade Organization (JETRO) y Korean Trade Office (KOTRA), así como del comercio con China y Australia en donde también teníamos oficinas de representación.
Teniendo como base esta información, en 1975 inicié la elaboración de mi tesis profesional con el título de La Renovación del Comercio Exterior de México en Asia del Este: China y Japón, a través de la cual realicé un estudio comparativo de la promoción de México en ambos países siendo dos, las conclusiones más importantes:
- Cada mercado debe ser abordado definiendo estrategias específicas en lugar de utilizar programas genéricos
- No había una estrategia específica en relación con China
Actualmente, 50 años después, las conclusiones de mi tesis siguen vigentes, particularmente, en relación con China pues aún carecemos de una estrategia realista con ese país.
En febrero de 1976, por los estudios de comercio exterior que había realizado en la Agencia de Cooperación Técnica, Industrial y Económica (ACTIM), del Gobierno de la República Francesa que incluyeron:
- Técnicas de comercio exterior en el Centro Francés de Comercio Exterior, en París
- Gestión portuaria, procedimientos aduanales y tramitación electrónica de operaciones aduanales en el Puerto Autónomo de Fos en Marsella, Francia
- Comercialización Internacional en el Centro de Comercio Internacional UNCTAD-GATT en Ginebra, Suiza e
- Introducción a la Comunidad Económica Europea en la sede de la Comisión de la CEE en Bruselas, Bélgica
Fui designado Gerente de Promoción Internacional para Europa Occidental y, a la muerte del General Francisco Franco, el Presidente Luis Echeverría Alvarez quiso reanudar relaciones diplomáticas con ese país antes de terminar su sexenio, por lo que, en septiembre de 1976, fui comisionado para atender la visita de Don Apolonio Ruiz Ligero, alto funcionario del Gobierno de España quien, habiendo sido representante de España en México, hasta 1975, el Presidente Echeverría lo invitó a México tratando de utilizar sus buenos oficios con ese objetivo.
Durante su estancia en México tuvo una serie de encuentros con personajes mexicanos, especialmente de relaciones exteriores y del comercio exterior y, posteriormente, como invitado especial del Gobierno Mexicano, visitó la V Feria de México en San Antonio, Texas, misma que se realizó del 8 al 12 septiembre con un total de 1,500 expositores.
Independientemente de que la visita de Don Apolonio fue muy interesante y agradable, y de que visitó la V Feria de México en San Antonio, la reanudación formal de relaciones con España sólo se dio en marzo de 1977 pues, el Gobierno Español no consideraba idónea hacerla mientras Luis Echeverria estuviera el frente del Gobierno Mexicano.
En 1975, Echeverría quería reanudar relaciones diplomáticas con España, urgentemente enero 26, 2022 (Click)
Ya con el Presidente José López Portillo en funciones, se iniciaron las gestiones para la reanudación formal de relaciones con España y, el 18 de marzo de 1977, fecha muy simbólica por la acción realizada por Lázaro Cárdenas en 1938 con la expropiación petrolera, México y la República Española en el exilio, anunciaron la cancelación de las relaciones diplomáticas entre ambos. El 28 de marzo, los cancilleres respectivos: Santiago Roel y Marcelino Oreja, reunidos en París, manifestaron la decisión de reanudar relaciones diplomáticas.
Como Gerente para Europa Occidental de IMCE que yo era en esa época, definí una serie proyectos y actividades prioritarios para aprovechar el momento, caracterizado por un enorme entusiasmo que generó el reencuentro de dos pueblos que, durante cerca de 500 años, habían compartido una historia, una lengua, una cultura, así como ricas y ancestrales tradiciones.
Así, en abril del 1977, el nuevo Director General del Instituto Mexicano de Comercio Exterior, Lic. Adrián Lajous, viajó a España y presentó los primeros proyectos comerciales y culturales que yo había diseñado y que guiarían nuestras actividades. Esta primera visita fue seguida de una serie de actividades que culminaron con la realización de la Feria México 77, durante el mes de octubre, en el Recinto Ferial de la Casa de Campo de Madrid, misma que sirvió de marco a la visita del Presidente José López Portillo a España.
Como Gerente para Europa Occidental, participé activamente en la preparación de la visita del Presidente López Portillo y, durante la celebración del evento, estuve a cargo de la Sección de Tecnología y Servicios coordinando la participación de 61 bancos, empresas de tecnología, cámaras gremiales y organismos cúpula.
Conviene señalar que, de septiembre de 1975 a octubre de 1977, hubo un total de 6 “encargados” de la Oficina Comercial en Madrid por lo que, aprovechando que la mayor parte de los 14 miembros del Consejo de Administración del IMCE acompañaban al Presidente López Portillo en su visita, se decidió realizar una Sesión Extraordinaria del Consejo, a fin de terminar con esta situación tan irregular y establecer formalmente la Consejería Comercial de México para España y Portugal, con sede en Madrid. En la misma, también se designó como su titular al Lic. Fernando Fernández Nieto, quien era el Director de Planeación del IMCE.
Teniendo en cuenta el conocimiento y experiencia que yo había acumulado del mercado europeo, a través de mis estudios en Europa becado por CONACYT y por el IMCE, así y como Gerente de Promoción para Europa Occidental, encargado de coordinar las actividades de las Consejerías Comerciales de México en Europa, a mi regreso a México me ofrecieron el puesto de Consejero Comercial Adjunto en España y Portugal, con sede en Madrid, mismo que acepté con enorme gusto y entusiasmo, debido a las perspectivas que ofrecía la reanudación de relaciones con un país con el que compartíamos afinidades que no tenían parangón en la historia de la humanidad.
A partir del 20 de diciembre de 1977, quedé a cargo de la promoción comercial y de inversión extranjera, actividad sumamente rentable para México que se vio favorecida por el enorme interés de los empresarios españoles, sobre todo, en materia de inversión.
Durante mi estancia en Madrid y Barcelona se concretaron 39 proyectos de inversión, así como varias alianzas estratégicas, de las cuales destaca la inversión de Vinos Freixenet en Querétaro que, por sus características e importancia se ha convertido en un proyecto emblemático en las relaciones económicas México – España.
En enero de 1978, recibí la visita del abogado de Freixenet, del que me apena no recordar su nombre, quien quería saber cuáles eran las circunstancias que rodearían una posible inversión de su empresa en México, teniendo en cuenta que ya habían sondeado alternativas para su proyecto en Chile, Argentina y EEUU, específicamente, California.
Los resultados de la entrevista fueron muy positivos pues, todos sus requerimientos de información fueron satisfechos, habiéndole proporcionado literatura con diversos factores adicionales que podrían ayudarle a lograr el cumplimiento de sus objetivos en México.
Posteriormente, recibí un telefonema del abogado que había analizado la información proporcionada, señalando que sólo le faltaría el Código de Comercio y la Ley de Sociedades Mercantiles para la definición de su proyecto, publicación que solicité al IMCE México, de donde el Encargado de Europa que me había substituido en mi puesto, un licenciado en administración de empresas con estudios de maestría, doctorado etc. respondió:
¿para qué lo quería? pues yo fui Consejero Comercial y nunca lo había necesitado, independientemente de que no había presupuesto para adquirirla.
Dicha publicación la conseguí solicitándosela mi padre, en México, y su costo fue de 15.00 pesos mexicanos, misma que iba a enviarle al abogado de Freixenet pero, señaló que él iría a Madrid y aprovecharía para pasar a recogerla en la oficina y comentar algunos aspectos sobre su posible viaje a México.
En su visita, después de conversar sobre tópicos al respecto, me comentó que la decisión había favorecido a México pues ya contaba con toda la información pertinente por lo que, en breve, un grupo de sus directivos se desplazaría a México a fin de iniciar las gestiones para establecerse en el estado de Querétaro.
Como reconocimiento a la labor de asesoría desarrollada, Freixenet envió a la oficina del IMCE en Madrid, una caja de su mejor Cava en señal de agradecimiento por la atención recibida.
A partir de la burocrática, obtusa y negativa respuesta del “Encargado” de Europa del IMCE en la sede central en México, toda la relación de este proyecto fue realizada directamente con los funcionarios de la oficina Regional del IMCE en Querétaro, a quien recomendé a los funcionarios de Freixenet para la realización de sus gestiones locales, y más fácil y mejor conclusión de su proyecto.
En mayo de 1980 tuve el privilegio de abrir la Oficina Comercial de México para Cataluña y la Comunidad Valenciana con sede en Barcelona, apertura que hicimos coincidir con la participación de México en la Feria Internacional de Barcelona FIB’80, misma en la que presentamos un pabellón con la participación de varias empresas mexicanas, entre ellas el Consorcio Internacional, S. A. (COINSA), representando a un total de 39 productores de tequila, con el objetivo de seguir promoviendo la introducción del tequila en Europa, así como lograr el reconocimiento de su Denominación de Origen en España.
A dicho evento invitamos a los funcionarios de Freixenet y conversamos de los grandes adelantos que habían alcanzado en la implementación de su proyecto en México, así como el promisorio futuro que veían por las condiciones tan favorables que habían encontrado en Querétaro, incluyendo la orientación que le ofrecimos en Madrid y en la oficina del IMCE Querétaro.
Sus acciones en México fueron inmediatas mismas que Freixenet comentó señalando: “En 1978 fue adquirido el terreno “Tabla del Coche”, en el municipio de Ezequiel Montes, en el estado de Querétaro, aprovechando tanto la situación climática como su ubicación geográfica. La ubicación fue escogida por ser un lugar con características geoclimáticas óptimas para el cultivo de la vid. Al estar a unos 2,000 metros sobre el nivel del mar provoca una maduración de las uvas en unas condiciones extremas y peculiares (25 C en el día y 0 C por la noche).[2]
“En 1982 se da comienzo a la plantación de los viñedos y para 1984 se inicia con el primer proceso de embotellado de los vinos espumosos de Sala Vivé, utilizando para ello uvas de la zona, pero no aún las propias, sino es hasta 1988 que se abarcaría el 100% de la cosecha de casa.[3]
“Bajo el método tradicional «Champenoise», pero con materia prima y mano de obra mexicana, se produce el vino espumoso que forma parte de la marca líder de producción y ventas entre todas las empresas dedicadas a la elaboración del vino.
“Freixenet de México, cuenta con dos líneas de producto: Vino Espumoso, que es el 80% de la producción total y el 20% restante son vinos de mesa.
“A pesar de que México es un gran consumidor de vino, no existe una cultura acerca de su consumo y de la forma correcta de disfrutarlo de acuerdo a sus propiedades. Es difícil ver un vino espumoso acompañado con una comida. Generalmente solo lo vemos en festejos familiares, Navidad y fiestas de Fin de Año. Por ello Freixenet ha introducido en sus actividades recorridos diarios dentro de sus instalaciones, con el fin de que los visitantes puedan conocer todo el proceso de la producción del vino.
Comentarios
En enero de 1981 me designaron Consejero Comercial para Costa Rica Nicaragua y Panamá; posteriormente fui Consejero para el BENELUX y Países Escandinavos con sede en Rotterdam; y después Consejero Comercial para Quebec y las Provincias Marítimas de Canadá, periodo durante el cual se realizaron las negociaciones del TLCAN.
Durante ese periodo, prácticamente se suspendió mi contacto con Freixenet, sin embargo, mi reencuentro con ellos fue en junio de 2001, con motivo de la celebración del Primer Encuentro de la Comunidad Hispano-Mexicana con el Presidente Vicente Fox, organizado por el COMCE, presidido por el Lic. Valentín Díez Morodo.
En dicho evento, la participación de Freixenet, a través de la Lic. Blanca Estela Ledesma; del Lic. Gregorio Sánchez Galduros, Presidente de Bodegas La Negrita; y de Casa Cuervo dio un enorme realce al evento pues durante la comida se sirvieron vinos españoles, Tequila Cuervo y el brindis por el futuro de México y España se realizó con Cava Freixenet.
Este evento me dio la oportunidad de reestablecer contacto con el Vicepresidente de Freixenet, Don Luis Tormo quien reiteradamente, en cada ocasión que venía a México me invitaba a almorzar, señalando el desarrollo de la empresa y su enorme éxito que incluía la exportación de 1 millón de botellas de vino espumoso a Japón, anualmente.
Enormemente simbólico fue el hecho de que, el 14 de octubre de 2013, fecha en que Su Majestad, el Rey Philiphe de Bélgica me nombró Caballero de la Orden de la Corona pues, Don Luis Tormo estuvo representado en la ceremonia por su hijo del mismo nombre y su nuera, habiéndome obsequiado una caja de Cava Freixenet para el brindis de honor.
Dicha distinción se me otorgó por la labor que realicé de 1983 a 1985, como Consejero Comercial para el BENELUX, periodo durante el cual diseñé e implementé el Proyecto de Promoción y Exportación de Aguacate Mexicano a Europa con tal éxito que actualmente, el México es el mayor productor de aguacate del mundo y el principal exportador a nivel mundial. Proyecto similar realicé para el mango y, actualmente, México es también el principal exportador mundial de mango.
Apuntes finales
En 1978, Freixenet fue la primera empresa que se estableció en el estado de Querétaro, en el sector vitivinícola. Su desarrollo ha sido extraordinario produciendo vino espumoso mejor conocido como Cava en España, mismo que representa el 80% de su producción y el 20% restante es de vino de mesa.
Su establecimiento en el Municipio de Ezequiel Montes se convirtió en un hito que dio origen al desarrollo de lo que ahora conocemos como clúster, mismo que actualmente agrupa a un total de 47 empresas que producen 3.5 millones de botellas al año, de las cuales, 1 millón es de vino espumoso que Freixenet exporta a Japón.
De acuerdo con las declaraciones del líder del clúster vitivinícola de Querétaro, Eusebio Colinichi, publicadas por la Revista Forbes, el sector genera más de 400 empleos directos y 900 indirectos en la región; así mismo, produce riqueza por un total de 4,000 millones de pesos que equivalen al 15% de la economía del estado.
Adicionalmente, hay que señalar que la idea de promover la región mediante la visita a los viñedos de Freixenet ha sido tomada por otros viñedos y, anualmente, esta actividad genera la llegada a Querétaro de más de un millón de personas interesadas en el conocimiento del cultivo de la vid y la producción de vino en la región.
Conviene señalar que la decisión de aceptar el trasladarme a España como Consejero Comercial Adjunto para España y Portugal, con sede en Madrid, tuvo como fundamento principal, mi conocimiento del mercado español y las amplias posibilidades que yo veía de llevar a cabo un desarrollo extraordinario de las relaciones económicas bilaterales, lo que el tiempo me ha dado la razón; sin embargo, en esta decisión hubo un plus pues, Maribel, mi esposa, es la hija del primer extranjero y español por cierto, que jugó en la Selección Nacional de Fútbol de México en el año de 1937, Don Benjamín Alonso Canga quien, en Asturias, jugaba como defensa central del Equipo Caudal de Mieres.
Benjamín Alonso Canga. Primer extranjero en la Selección Mexicana de Fútbol
A su llegada a México, inició sus actividades jugando para el Club Asturias, pero, posteriormente jugó para el Club Atlante, convirtiéndose en uno de los españoles más reconocidos en esa época, situación que quedó plasmada en un clásico del cine mexicano: Los hijos de Don Venancio.
Por esta circunstancia, en el Archivo de Indianos de Colombres, en Asturias, en una de las salas del museo hay una foto en la que aparece Don Benjamín Alonso como uno de los Asturianos que por su relevante actividad destacó en México.

