***La Junta de Gobierno puso fin a una racha de 12 recortes en forma consecutiva al considerar que las expectativas inflacionarias mostraron aumentos, y después de que el indicador subyacente se incrementara de 4.43 a 4.47 por ciento.
Valle de México, a 5 de febrero del 2026.- La Junta de Gobierno del Banco de México determinó mantener la tasa de interés interbancaria en 7 por ciento, al considerar que las expectativas de inflación general para el cierre del 2026 exhibieron aumentos.
Con ello, el banco central puso fin a una racha de 12 recortes en forma consecutiva a la tasa de referencia, en una decisión tomada por unanimidad.
El Banco de México dio a conocer su anuncio de Política Monetaria, en el cual expuso que “entre el mes de noviembre de 2025 y la primera quincena de enero de este año, la inflación general disminuyó de 3.80 a 3.77 por ciento. Este resultado se explicó principalmente por una reducción en el componente no subyacente, la cual fue parcialmente compensada por la inflación subyacente, que pasó de 4.43 a 4.47 por ciento, incrementándose de un nivel de 4.33 por ciento observado en diciembre de 2025. Las expectativas de inflación general para el cierre de 2026 exhibieron aumentos. Las de mayor plazo permanecieron relativamente estables en niveles por arriba de la meta”.
En el documento, se expuso que los pronósticos de las inflaciones general y subyacente se ajustaron al alza entre el primer trimestre de 2026 y el primero de 2027.
“Dicho ajuste es resultado principalmente de una trayectoria anticipada más elevada para la inflación subyacente. Ahora se espera que la inflación general converja a la meta en el segundo trimestre de 2027”, refirió el anuncio.

Destacó que los pronósticos están sujetos a diversos riesgos. Al alza: i) persistencia de la inflación subyacente; ii) presiones de costos; iii) depreciación del peso mexicano; iv) disrupciones por conflictos geopolíticos o políticas comerciales; y v) afectaciones climáticas. A la baja: i) una actividad económica menor a la anticipada; ii) un menor traspaso de aumentos en los costos; y iii) menores presiones por la apreciación de la moneda nacional.
“Los pronósticos presentados incorporan los efectos previstos de los ajustes fiscales, si bien la evaluación integral de estos últimos requerirá de información adicional conforme esta se encuentre disponible. Dichos pronósticos reflejan igualmente una disminución más gradual de lo previsto en la inflación de servicios. Se considera que el balance de riesgos respecto de la trayectoria prevista para la inflación en el horizonte de pronóstico es más equilibrado, pero mantiene un sesgo al alza. Los cambios de política económica por parte de la administración estadounidense siguen añadiendo incertidumbre a las previsiones. Sus efectos podrían implicar presiones sobre la inflación en ambos lados del balance”, resaltó.
Ante ello, la Junta de Gobierno juzgó apropiado en esta ocasión hacer una pausa en el ciclo de disminuciones de la tasa de referencia. Ello en congruencia con la valoración del actual panorama inflacionario. Consideró los ajustes a las previsiones de inflación y la necesidad de continuar evaluando el impacto de los cambios fiscales implementados a principios de año, así como el comportamiento del tipo de cambio, la debilidad que ha mostrado la actividad económica y el grado de restricción monetaria que se ha implementado.
“Hacia delante, la Junta de Gobierno valorará realizar ajustes adicionales a la tasa de referencia. Tomará en cuenta los efectos de todos los determinantes de la inflación.Las acciones que se implementen serán tales que la tasa de referencia sea congruente, en todo momento, con la trayectoria requerida para propiciar la convergencia ordenada y sostenida de la inflación general a la meta de 3 por ciento en el plazo previsto”, concluyó.
Hay que mencionar que de acuerdo con reportes del INEGI, la inflación general en México cerró 2025 en 3.69 por ciento anual, su variación más baja para un año desde 2020 cuando registró 3.15 por ciento anual, ubicándose además dentro del rango de la meta de estabilidad de precios del Banco de México, es decir, de 3 por ciento más-menos 1 por ciento.

