Opinión

México. Superávit récord enero – junio/Arnulfo R. Gómez

Por Arnulfo R. Gómez (Catedrático de comercio exterior)

Ellos se ríen de mi porque soy diferente

Yo me río de ellos porque todos son igualitos

Anónimo

Durante el primer semestre de 2026, la Exportación Total de México registró un incremento de 24.62% con respecto a 2025, lo que representó un aumento en valor de 76,995 millones US, a pesar de que la Exportación Petrolera tuvo un retroceso de -2.87% y -321 millones US.

Por el contrario, la Exportación No Petrolera se incrementó en 25.64% y 77,316 millones US ya que dos de sus agregados mostraron avances: la Exportación Extractiva creció 78.57% y en valor 4,932 millones US; la Exportación Manufacturera lo hizo en 25.75% y 72,875 millones US, en tanto que la Exportación agropecuaria decreció en -4.02% y -492 millones US.

En el mismo periodo, la Importación Total tuvo un crecimiento de 22.03% y 68,570 millones US, para totalizar 379,866 millones US. La Importación Petrolera ascendió a 26,210 millones al registrar un crecimiento de 12.12% y 2,833 millones US, en tanto que, la Importación No Petrolera ascendió a 353,656 millones US al incrementarse en 22.83% y 65,758 millones US.

Dentro de este gran rubro, la Importación de Consumo Final fue de 48,657 millones US, habiendo registrado un incremento de 9.75% y 4,324 millones US, en tanto que la Importación Intermedia Total ascendió a 303,550 millones US, con un incremento de 26.69% y 63,947 millones US.

Finalmente, la Importación de Bienes de Capital ascendió a 27,659 millones US al registrar un incremento de 1.09% y 299 millones US. 

Como consecuencia de la evolución de estas variables, en este periodo se presentó un superávit de 9,857 millones US.

Comentarios.

Sin duda, es muy agradable escuchar que la balanza comercial del periodo enero -junio de 2026 registró un superávit de 9,857 millones US, mismo que resulta ser el más elevado de los 11 años del periodo 1993 – 2026 en que hubo saldo a favor de México, sin embargo, es necesario revisar cuidadosamente la estructura del comercio que ha generado este resultado a fin de tener una idea más clara de la situación. 

Importante es señalar que la Importación Intermedia Total ascendió a 303,550 millones US, es decir, grosso modo representó el 79.91% de la Importación Total y que la misma, corresponde a insumos que la planta productiva nacional requiere para mantener su actividad a fin de poder suministrar bienes al mercado doméstico, pero principalmente a la exportación.

Esta situación resulta preocupante, pues nos dice que no ha habido fortalecimiento ni diversificación de la planta productiva nacional, así como tampoco mejora en su competitividad, motivo por el cual se muestra grandemente dependiente de la adquisición creciente de insumos extranjeros ya que, si en 1993 la importación de esta categoría correspondía al 71.21% de la Importación Total, en 2026 ascendió al 79.91%. 

Así, la Secretaría de Economía, en su documento sobre la Revisión del T-MEC, Secretaría de Economía 2024-2030, señala que el 80.49% de la exportación mexicana se presenta dependiente de la importación de insumos extranjeros.

Como consecuencia de estas deficiencias, el valor de contenido nacional, especialmente, en los productos de exportación se ha reducido y eso significa decreciente generación de riqueza en nuestro territorio. 

Funcionarios mexicanos en la Luna agosto 19, 2019

En 1993, el Valor de Contenido Nacional (VAN) era de 58.8% y, para el 2012, de sólo 39.13%, excluyendo al petróleo, los porcentajes fueron de 52.91% y 31.18%, respectivamente. 

A partir de 2013, la SE dejó de publicar las estadísticas correspondientes, sin embargo, para el 2025, se calcula que el VAN fue de 40%, aproximadamente. 

Apuntes finales

A partir de 1994, la política de comercio exterior mexicana estuvo basada en la firma compulsiva de Tratados de Libre Comercio y una desgravación arancelaria unilateral, que generó una competencia desleal en contra de la planta productiva nacional, sin preocuparse de medidas de ajuste internas y crear un marco sistémico que le permitiera enfrentar las nuevas condiciones creadas por los numerosos elementos de apertura realizados irresponsablemente por los funcionarios mexicanos, así como la falta de programas que permita al empresariado acceder adecuadamente a los mercados externos.

Las cambiantes condiciones que presenta la relación con nuestros socios del T-MEC es una oportunidad extraordinaria para diseñar una estrategia integral que incluya programas, proyectos y políticas públicas realistas que nos permita aprovechar los nichos que se presenta, en principio, con nuestros socios del bloque norteamericano.