Por Francisco Seva Rivadulla. Periodista Agroalimentario Internacional
La industria del mango peruano atraviesa uno de los periodos más desafiantes de su historia reciente. La disminución de la rentabilidad para los productores, los efectos cada vez más evidentes del cambio climático y la necesidad de incorporar nuevas tecnologías son, según el ingeniero agrónomo Christian Jade Riega, CEO de PHYTOMA Latam, los principales retos que deberá afrontar el sector en los próximos años.
En una entrevista, el especialista aseguró que el cultivo del mango enfrenta tres problemas fundamentales: una crisis socioeconómica que afecta la rentabilidad de los agricultores desde hace más de una década, las alteraciones climáticas que reducen la floración y la producción, y la escasa transferencia de innovación tecnológica hacia el campo.

Jade Riega considera que el camino para recuperar la competitividad pasa por una mayor inversión en investigación, la capacitación permanente de los productores y la incorporación de nuevas tecnologías para el manejo del cultivo, siguiendo ejemplos como el de Brasil, país que ha logrado importantes avances en inducción floral y desarrollo de nuevas variedades.
Una Marca Perú para el mango
Uno de los planteamientos más destacados del ejecutivo fue la creación de una Marca Perú Mango, un sello de calidad que permita diferenciar al producto peruano en los mercados internacionales.
A su juicio, el mango peruano debe posicionarse como una fruta de alta calidad, saludable, sostenible y producida bajo estándares de residuo cero, reforzando la imagen del país al igual que ha ocurrido con otros productos de exportación como los arándanos o las paltas.
Para Jade Ruega, esta estrategia no debe limitarse a una campaña comercial, sino convertirse en un proyecto conjunto entre productores, exportadores, gremios e instituciones públicas para fortalecer la identidad del mango peruano a nivel mundial.
El futuro pasa por los mangos orgánicos y los sistemas de residuo cero
Otro de los aspectos que destacó fue el enorme potencial del mango orgánico.
El especialista considera que el mercado internacional avanza de manera irreversible hacia una agricultura más sostenible y que el concepto tradicional de agricultura convencional tenderá a desaparecer para dar paso a sistemas de producción con residuo cero, especialmente en los mercados más exigentes como la Unión Europea.
En este contexto, señaló que Perú tiene una gran oportunidad para consolidarse como proveedor de mangos producidos bajo estándares ambientales y de inocuidad cada vez más estrictos, siempre que continúe apostando por la innovación tecnológica y la certificación de sus procesos.
Innovación para mejorar la productividad
Jade Riega también insistió en que el aumento de la productividad dependerá de una mayor inversión en investigación y del desarrollo de nuevas tecnologías aplicadas al manejo del agua, la nutrición y la inducción floral.
En ese sentido, explicó que PHYTOMA Latam trabaja en tecnologías de biotecnología y metabolómica orientadas a la inducción floral mediante herramientas de residuo cero, buscando incrementar la productividad sin comprometer la sostenibilidad del cultivo.
Asimismo, defendió la necesidad de incorporar nuevas variedades que complementen al tradicional mango Kent, especialmente aquellas adaptadas a mercados emergentes como Asia, donde existe una mayor demanda por frutos de coloración rojiza.
Un llamado a integrar al sector
Finalmente, el titular de PHYTOMA Latam sostuvo que el éxito del mango peruano durante la próxima década dependerá de la capacidad del sector para integrar a productores, empresas, investigadores, asesores técnicos y organismos públicos.
En su opinión, solo mediante la innovación, la transferencia de tecnología, la investigación y una estrategia conjunta basada en la calidad será posible recuperar la rentabilidad del cultivo y mantener el liderazgo del Perú en el mercado internacional del mango.

