***Avanzó iniciativa en Estados Unidos para gravar 5 por ciento el envío de dólares de trabajadores migrantes; es injusto, regresivo y contrario a los compromisos internacionales, pero es de efectos limitados y no afectaría en forma significativa la balanza de pagos: BBVA
Valle de México, a 19 de mayo del 2025.- El universo potencialmente afectado por un impuesto sería el de los aproximadamente 4 millones de mexicanos no documentados que residen en Estados Unidos, además el costo de enviar 350 dólares a nuestro país pasaría de 6 a 23.50 dólares (casi cuatro veces el costo actual).
Lo anterior, de acuerdo con un análisis de la empresa BBVA Research, firmada por Juan José Li Ng y Carlos Serrano, respecto de la iniciativa para gravar 5 por ciento las remesas, que avanzó en el Congreso estadounidense.
No obstante, en el documento se afirmó que “un impuesto a las remesas sería injusto, regresivo y contrario a los compromisos internacionales, aunque tendría efectos limitados y no afectaría de manera significativa a la balanza de pagos”.

Expuso que al afectar únicamente a personas no documentadas, el costo político podría ser relativamente bajo.
En el estudio se mencionó que en 2024, “México recibió 62 mil 500 millones de dólares en remesas provenientes de Estados Unidos, enviadas por 8 millones de personas nacidas en México con estatus legal (ciudadanos o residentes), además de millones más de segunda generación”.
Remarcó que con el impuesto, “el costo de enviar 350 dólares de E. U. a México pasaría de 6.00 a 23.50 dólares (casi 4 veces el costo actual). Esta gran distorsión en los precios provocaría que los migrantes no documentados busquen alternativas para los envíos de dinero”.

Entre las alternativas identificadas por las firma financiera para que los trabajadores migrantes eviten ese gravamen, están: 1) recurrir al apoyo de familiares o amistades con ciudadanía o residencia en E. U., 2) optar por la bancarización para recibir remesas mediante transferencias interbancarias, y 3) utilizar canales informales de envío.
En la tercera opción, el análisis refirió que “si el gravamen promueve el uso de canales informales para el envío de remesas, y estos se fortalecen, se podría incentivar la participación de organizaciones criminales en estas actividades”.
“Quienes no puedan recibir el apoyo de algún familiar o conocido con ciudadanía o residencia para el envío de remesas, y tampoco tengan acceso al sistema bancario, probablemente buscarán alternativas en canales informales para enviar y recibir estos recursos. Uno de los principales riesgos asociados a la aprobación de un impuesto elevado sobre las remesas en Estados Unidos es la creación de condiciones propicias para el surgimiento y desarrollo de mecanismos informales de envío, los cuales pueden ser tanto legales como ilegales”, resaltó el estudio.

“Si el gravamen incentiva el uso de canales informales no legales para el envío de dinero, y éstos se fortalecen, podría incentivar la participación de organizaciones criminales en estas actividades. Es decir, la actual propuesta de ley podría afectar un mercado eficiente, competitivo, formal y legal para el envío transfronterizo de dinero, y generar las bases para el crecimiento de un mercado informal no regulado para el envío de estos recursos”, agregó.
Por otro lado, destacó también que “en una primera estimación, los flujos de remesas que podrían verse más afectados por este impuesto serían, en un escenario extremo, los de Tamaulipas (-4.4%), Guerrero (-4.3%), Puebla (-3.6%), Oaxaca (-3.6%) y Veracruz (-3.4%)”.
En esta parte, la firma consideró que “las autoridades e instituciones financieras mexicanas deben responder a este reto aumentando el nivel de inclusión financiera, lo cual contribuiría en la agenda de digitalización de la presente administración”.

