***El flujo de dólares de los trabajadores migrantes a sus familias aumentó 48.2 por ciento del 2020 al 2025, pero en pesos corrientes se redujo a 31.7 por ciento y en pesos constantes sólo aumentó 0.7 por ciento: Cemla
Valle de México, a 23 de febrero del 2026.- Durante el período 2020-2025, las remesas en México registraron una evolución favorable ya que crecieron a una tasa promedio anual de 8.2 por ciento, con un efecto muy positivo para el conjunto de la economía mexicana. No obstante, para los hogares receptores, el volumen de bienes y servicios que pueden adquirir con esas transferencias fue prácticamente inexistente ya que resultó de 0.13 por ciento anual.
A esas conclusiones llegó el análisis del Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (Cemla), en su nota de febrero, en la que destacó que del 2020 al 2025, los ingresos por remesas aumentaron, en dólares, 48.2 por ciento, pero en pesos constantes, es decir, ya eliminados los efectos de la inflación y de calendario (desestacionalización), apenas fue de 0.7 por ciento.
El estudio detalló:
“En diciembre de 2020, el ingreso anual por remesas fue de 41,704 millones de dólares y en diciembre de 2025 ascendió a 61,791 millones de dólares, lo que representó un incremento en ese periodo de 5 años de 48.2%. En esos cinco años el aumento de ese ingreso anual por remesas medido en pesos corrientes fue de 31.7 por ciento y ese menor incremento respondió a la apreciación cambiaria que en ese lapso acumuló el peso con relación al dólar norteamericano”.
“Por otro lado, el alza de las remesas medido en pesos constantes solo alcanzó 0.7%, como resultado de la combinación de la apreciación del peso y de la inflación interna. Así, la presencia durante la mayor parte del periodo 2020-2025 de inflación en México y un peso fuerte disminuyeron el poder de compra de las remesas recibidas”, expuso el documento.
Elaborado por Jesús A. Cervantes González, director de Estadísticas Económicas y Coordinador del Foro de Remesas de América Latina y el Caribe del CEMLA y Juan Antonio Ortega, economista senior de ese centro, con el apoyo de Denisse Jiménez, el estudio mencionó que “se estima que en 2025, “las remesas recibidas hayan sido equivalentes a aproximadamente 5 puntos porcentuales del consumo privado, pero dicho ingreso solo lo recibieron el 11.3 por ciento de los hogares del país. Esto implica que potencialmente las remesas fueron la fuente de financiamiento del 44 por ciento del gasto de consumo de los hogares receptores”.
”Considerando que de diciembre de 2020 a diciembre de 2025, el ingreso por remesas solo aumentó 0.7 por ciento medido en pesos constantes, ello implica que en ese periodo su contribución al incremento del consumo privado fue prácticamente inexistente”.

“Cabe reconocer que para el país lo relevante son las remesas medidas en dólares, ya que reflejan la transferencia del exterior que alivia la restricción de presupuesto de la economía mexicana. No obstante, para los hogares receptores lo importante es el volumen de bienes y servicios que pueden adquirir con dichas remesas”, remarcó.
“El dato de ingreso de México por remesas de diciembre de 2025 permite ilustrar el efecto del tipo de cambio y de la inflación en el poder de compra de esas transferencias. Ese mes las remesas registraron un incremento anual de 1.9%, luego de 8 meses seguidos con variaciones anuales negativas. No obstante, en diciembre el tipo de cambio de peso mexicano presentó una apreciación anual con relación al dólar norteamericano de 10.8 por ciento, por lo que la variación anual de las remesas medidas en pesos corrientes fue negativa en 9.1 por ciento”, ejemplificó el texto.
“Si además se considera que en diciembre de 2025, la inflación anual fue de 3.7 por ciento, entonces resulta que en dicho mes las remesas medidas en pesos constantes o en el poder de compra obtenido por los hogares receptores presentaron una caída con relación a diciembre de 2024 de 12.4”, expuso.
Enseguida, en la nota del Cemla se puso el hipotético ejemplo “de un migrante mexicano en Estados Unidos que desde diciembre de 2020 envía 500 dólares mensuales a un familiar en México. Suponga que al migrante mexicano se le ofrece en Estados Unidos cambiar los dólares enviados a su familiar al tipo de cambio Fix. Dicho supuesto es neutral en cuanto a los resultados. En diciembre de 2020 el tipo de cambio del peso fue de 19.97 pesos por dólar, por lo que el familiar en México recibió 9,983 pesos, tanto medidos en pesos corrientes como en pesos constante, ya que ese mes es el punto de inicio del ejercicio”.
“De diciembre de 2020 a diciembre de 2025, el índice de Precios al Consumidor acumuló un incremento de 30.9 por ciento y en ese período el peso presentó una apreciación cambiaria con relación al dólar de 9.5 por ciento, al pasar de 19.97 pesos en diciembre de 2020 a 18.07 en diciembre de 2025. La combinación de ambos efectos es una disminución del poder de compra de las remesas recibidas”.
En esa forma y de acuerdo con lo referido en el análisis, en diciembre del 2025 “el poder de compra interno en México de la remesa enviada de 500 dólares fue equivalente a 345.8 dólares de diciembre de 2020; en pesos constantes la remesa cae de 9,983 pesos a 6,903 pesos (de diciembre de 2020) y para compensar la inflación y la apreciación del peso registrada en el período considerado sería necesario aumentar la remesa de 500 dólares a 723 dólares”.
Al final de la nota se reconoció que “la contrapartida del efecto negativo que la apreciación del peso y la inflación interna tuvieron en los receptores de remesas es el beneficio que han obtenido demandantes/usuarios de dólares, tales como los importadores de mercancías o los viajeros mexicanos al exterior”.

