***El empleo informal se incrementó 0.9 puntos porcentuales respecto del 2024; más mujeres en el mercado laboral informal
Valle de México, a 26 de enero del 2026.- En diciembre de 2025 la población ocupada en la informalidad laboral fue de 33.0 millones de personas y la tasa de informalidad laboral 1 (TIL1), es decir, la que conforman las personas laboralmente vulnerables, se estableció en 54.6 por ciento de la población ocupada, porcentaje superior al 53.7 por ciento del último mes de 2024. La tasa de informalidad laboral 1 fue de 43.1 por ciento.
El INEGI dio a conocer los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) correspondiente al mes de diciembre del 2025, donde el porcentaje de hombres que laboró en este sector se incrementó 0.4 puntos porcentuales; pasó de 53.3 a 53.7 por ciento, en tanto que en las mujeres, el avance fue de 1.8 puntos porcentuales ubicándose en 56 por ciento frente al 54.2 por ciento previo.
Por otro lado, la ocupación en el sector informal fue de 17.6 millones de personas y significó 29.1 por ciento de la población ocupada —tasa de ocupación en el sector informal 1 (TOSI1), 1.0 punto porcentual por arriba de la registrada en diciembre de 2024. La TOSI1 urbana fue de 26.1 por ciento.

Esta tasa se refiere a todas las personas que trabajan para unidades económicas no agropecuarias que operan sin registros contables y que funcionan a partir de los recursos del hogar, o de la persona que encabeza la actividad sin que se constituya como empresa. De este modo, la actividad en cuestión no tiene una situación identificable e independiente de ese hogar o de la persona que la dirige y, por lo mismo, tiende a concretarse en una escala de operación muy pequeña.
De acuerdo con la ENOE, la Población Económicamente Activa (PEA) en diciembre de 2025 ascendió a 61 millones 856 mil 733 personas, equivalente al 59.1 por ciento de la población en edad de trabajar, porcentaje menor en 0.2 puntos porcentuales al registrado en el mismo mes de 2024 (59.3 por ciento), cuando se situó en (60.8 millones de personas).
La población ocupada representó el 97.6 por ciento de la PEA, el 2.4 por ciento restante corresponde a personas desocupadas en búsqueda de empleo (Tasa de Desocupación). Tanto el porcentaje de la población ocupada y como el de la tasa de desocupación fue mayor en 0.1 puntos porcentuales respecto de diciembre de 2024. En series desestacionalizadas, la tasa de desocupación al cierre del año se ubicó en el mismo nivel que el año anterior (2.6 por ciento).

Del total de la población ocupada (60.4 millones), 41.9 millones (69.4 %) operaron como trabajadoras o trabajadores subordinados y remunerados al ocupar una plaza o puesto de trabajo, lo que representó un aumento anual de 338 mil. Además, 13.0 millones (21.5 por ciento) trabajaron de manera independiente o por su cuenta sin contratar empleadas o empleados: 558 mil personas más respecto a diciembre de 2024. Por su parte, 3.6 millones (6.0 por ciento) fueron personas empleadoras, cifra que ascendió en 139 mil. Finalmente, 1.9 millones de personas (3.1 por ciento) se desempeñaron en los negocios o en las parcelas familiares, es decir, contribuyeron de manera directa a los procesos productivos, pero sin un acuerdo de remuneración monetaria. Lo anterior significó un incremento anual de 23 mil.
Por sector de actividad económica, la población ocupada se distribuyó de la siguiente manera: los servicios concentraron 26.6 millones de personas (44.1 por ciento); el comercio, 12.4 millones (20.5 por ciento); la industria manufacturera, 9.5 millones (15.7 por ciento); la agricultura, ganadería, silvicultura, caza y pesca, 6.4 millones (10.6 por ciento); la construcción, 4.7 millones (7.8 por ciento); y otras actividades económicas —que incluyen la minería, electricidad, agua y suministro de gas—, 378 mil (0.6 por ciento). Por su parte, 421 mil personas (0.7 %) no especificaron su actividad.
En comparación con diciembre de 2024, los sectores con mayor crecimiento en su población ocupada fueron comercio, con 852 mil; agricultura, ganadería, silvicultura, caza y pesca, con 501 mil; y restaurantes y servicios de alojamiento, con 353 mil personas. En contraste, los que tuvieron el mayor descenso fueron: servicios sociales, con 300 mil personas menos; e industria manufacturera, con 238 mil.

