Por Arnulfo R. Gómez (Catedrático en comercio exterior)
El problema de nuestra época es que
la gente prefiere ser importante en lugar de ser útil
Sir Winston Churchill
Durante la Reunión Cumbre del G7 a la que fue invitado el Presidente de México, Ing. Claudia Sheinbaum, por el Primer Ministro de Canadá, Mark Carney, se esperaba que tendría la oportunidad de reunirse con él y con el Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, para tratar asuntos de suma importancia entre los que destaca la revisión del Tratado de Libre Comercio T-MEC, a fin de intentar continuar con el proceso de integración propuesto inicialmente en las negociaciones del TLCAN desde 1991.
Desgraciadamente, el Presidente Donald Trump regresó a su país sin que pudiera realizarse dicha reunión, sin embargo, hay que aprovechar esta ocasión para analizar el proceso de integración del T-MEC que cada día parece más lejano pues, en los 34 años desde que se inició la negociación, por parte de México ha prevalecido una enorme improvisación y mayor simulación que no han permitido que nuestro país aproveche las ventajas comparativas ni desarrolle ventajas competitivas para lograr generar mayor número de empleos, mayor valor agregado y mayor bienestar en nuestro territorio.
En estos 34 años en que ha prevalecido la idea de un proceso de integración comercial y productiva entre los 3 países, no ha habido estrategia alguna por parte de México para lograrlo debido a que ha prevalecido el axioma de la mejor política industrial es la que no existe y, en su lugar, se ha procedido a firmar Tratados de Libre Comercio con un total de 52 países adicionales, así como a implementar una incoherente desgravación arancelaria unilateral que ha generado una competencia desleal en contra de la planta productiva nacional, dañándola seriamente.
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En 1993, el valor de contenido nacional en la exportación mexicana era de 58.8% y, en 2024 se calcula que disminuyó a sólo 40%, así, el 60% de nuestras exportaciones corresponde a insumos importados temporalmente provenientes, en su mayor parte de Asia, por lo que se puede señalar que la “exportación e integración” con nuestros socios del T-MEC está basada en la creciente importación procedente de ese continente debido a que el 60% o 70% es de insumos que se importan para incorporar a productos de exportación mexicana hacia Canadá y EEUU, motivo por el cual nuestros socios han cambiado la percepción de nuestro país y, de ser considerado un socio estratégico, ahora se le considera el patio trasero a través del cual entran los productos asiáticos a su territorio.
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Teniendo en cuenta que el comercio exterior es la “palanca” del desarrollo económico de México, nuestro limitado valor agregado en la exportación se refleja en la reducción de la proporción del PIB Mundial que aportamos, mismo que pasó de 1.967%, en 2000, a sólo 1.709 % en 2023, así como en el PIB Per Cápita que, si en el año 2000 era de 6,419 US, en el 2023 fue de 13,642 US, lo que representó un incremento de 7,233 US, muy lejos del incremento que registraron Canadá y EEUU en el mismo periodo cuyo PIB Per Cápita pasó de 23,662 US a 53,548 US, y de 34,776 US a 81632 US, es decir, un incremento de 29,886 US y 46,856 US respectivamente.
En 1993, el PIB Per Cápita de EEUU equivalía al 542% del PIB Per Cápita Mexicano y. para 2023, fue de 606%, en tanto que el de Canadá correspondió a 369% y 398%, es decir, un porcentaje creciente que cada día nos aleja de nuestros principales socios comerciales.

Inversamente, en 1993, el PIB Per Cápita Mexicano correspondió a 27.13% del norteamericano y, para el 2023 fue de 25.14%, en tanto que el canadiense pasó de 18.4% a 16.49%, sin duda, retrocesos que nos muestran el pésimo manejo y desastroso desarrollo de nuestro comercio exterior especialmente en relación con nuestros socios más cercanos, pero que nuestros altísimos funcionarios, teóricos y dirigentes simulan y quieren hacer creer que ha sido todo un éxito.

Comentarios.
La posibilidad de una reunión México y EEUU, podría haber sido una ocasión para plantear mecanismos de operación y cooperación práctica que impulsaran el fortalecimiento de nuestras relaciones con EEUU, pensando en un acercamiento lógico e inteligente que hasta la fecha ha estado ausente, situación que se ha manifestado en un muy reducido desarrollo económico de México y cuyo futuro parece que no será mejor.
La solución para salir de este marasmo es hacer a un lado los modelos, teorías, dogmas y hasta ocurrencias que han prevalecido en la conducción del comercio exterior en los 34 años más recientes, mismos que han demostrado ser inútiles al ser incapaces de crear un marco sistémico que permita a nuestra planta productiva trabajar en una zona de confort, crear mayor número de empleos y mayor bienestar generando oportunidades para numerosos núcleos de mexicanos que ante la ausencia de estas posibilidades, se ven obligados a ingresar a la economía informal, a emigrar para buscar al sueño americano o, simplemente, engrosar las filas de la delincuencia como alternativas para satisfacer sus necesidades más básicas y las de su familia.
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Apuntes finales.
Los indicadores económicos de México en relación con los integrantes del G7, con excepción de Japón que a pesar de todo tiene un PIB Per Cápita de 33,806 US -148% superior al de México- son verdaderamente preocupantes pues, la disminución de México en la generación de riqueza mundial en el periodo 2000/2023 fue de -13.11 %, además de que nuestro país se presenta con el crecimiento más reducido en su PIB Per Cápita de este reducido universo, pero especialmente con sus socios del T-MEC debido a la carencia de una estrategia integral de desarrollo que incluya competitividad, fomento industrial, comercio exterior y promoción de inversión extranjera directa, con programas, proyectos y políticas públicas realistas, así como con una reestructuración del aparato promotor, atendiendo necesidades específicas.
La publicación del Plan Mexico puede ser un buen inicio, sin embargo, es necesario que se implemente con programas específicos, más allá de las enormes generalidades en que normalmente se incurre con este tipo de documentos.

