Dinero Casero

Redadas y deterioro del marcado laboral de migrantes impactan flujo tambaleante de remesas familiares

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*A tasa mensual cayeron 2.97 por ciento y a tasa anual 16.21 por ciento, según el reporte del Banco de México

Valle de México, a 1 de agosto del 2025.- Las remesas mostraron nuevamente su paso tambaleante iniciado desde marzo del 2024 pues después de los signos de recuperación en mayo de este año (crecieron 12.58 en relación con abril), en junio reportaron tasas negativas, tanto en forma mensual (menos 2.97 por ciento), como anual (menos 16.21 por ciento, la más alta desde septiembre del 2012).

Además, registraron un saldo desfavorable en el acumulado del primer semestre del año en relación con el mismo período del año anterior al pasar de 31 mil 326 millones 490 mil 092 dólares a 29 mil 576 millones 057 mil 507 mil dólares.

De acuerdo con el reporte del Banco de México, durante junio se recibieron 5 mil 201 millones 005 mil 287 dólares, cuando en el mes de mayo el monto fue de 5 mil 360 millones 127 mil 298 dólares, es decir, menos 159 millones de dólares o menos 2.97 por ciento.

A tasa anual, esto es, junio del 2024 contra el mismo mes de este año, las remesas cayeron 16.21 por ciento o menos mil 005 millones 874 mil 054 dólares de dólares. 

Hay que hacer la observación de que en el sexto mes de año pasado se reportó el máximo histórico de flujos de divisas de trabajadores migrantes para cualquier mes desde que se tiene registro: 6 mil 206 millones 879 mil 341 dólares.

Por un lado y según un estudio de Grupo Banorte, “con cifras ajustadas por estacionalidad las remesas disminuyeron 2.3 por ciento a tasa mensual, casi revirtiendo a la baja tras un fuerte avance en mayo. Esto se dio en un contexto de un ligero deterioro en el mercado laboral para los migrantes mexicanos”.

El estudio remarcó que “De manera general, la nómina no agrícola total en E. U. avanzó en 147 mil plazas, con la tasa de desempleo mejorando en el margen a 4.1 por ciento. El desempleo para hispanos y latinos cayó a 4.8 desde 5.1 por ciento, contrastando con la métrica para migrantes mexicanos que pasó de 4.8 por ciento a 5.0 por ciento. 

“Las personas en edad de trabajar en este último grupo –incluyendo ‘nativos’, ‘ciudadanos no nativos’ y ‘no ciudadanos’ (tanto legales como ilegales)– aumentaron en 399.1 mil–, su mayor alza en siete meses, con los empleados sin cambios (263 personas menos) y los desempleados aumentando en 46.9 mil”.

Por su lado, el Observatorio de Migración y Remesas, de la firma BBVA, en su nota de junio refirió que  “Las recientes acciones y políticas del gobierno de Estados Unidos, tanto en la disuasión de nuevos migrantes en la frontera con México como a través de detenciones en el interior del país, solo están afectando marginalmente la caída de las remesas al país, las cuales han mostrado signos de incertidumbre durante los últimos 20 meses, un fenómeno que comenzó a observarse desde noviembre de 2023”.

Luego, aclaró que esa situación se ha venido reportando “mucho antes de que el actual presidente Donald Trump se enlistara como candidato del Partido Republicano en las pasadas elecciones presidenciales en Estados Unidos. La caída observada en las remesas durante la primera mitad de 2025 se explica principalmente por una menor incorporación de nuevos migrantes mexicanos al mercado laboral estadounidense”.

Expuso que “Desde su recuperación en 2014, el flujo de remesas hacia México ha registrado una racha de 11 años consecutivos de crecimiento, que muy probablemente llegará a su fin en 2025”.

Detalló que “Entre 2013 y 2024, las remesas aumentaron en términos nominales de 23,090 a 64,746 millones de dólares; es decir, casi se triplicaron. Este incremento resulta sorprendente si se considera que el volumen de migrantes mexicanos en Estados Unidos no ha cambiado significativamente, ya que desde 2007 se mantiene en torno a los 12 millones”.

Por último, el Observatorio mencionó que “Durante el primer semestre de 2025, el 99.0 % de las remesas enviadas a México se realizaron mediante transferencias electrónicas, el 79.5 por ciento se canalizaron a través de instituciones no bancarias y el 51.1 por ciento fueron cobradas en efectivo. Con esta información, no es posible determinar qué proporción de las remesas estaría sujeta al nuevo gravamen del 1 por ciento impuesto por Estados Unidos”.