*** La recaudación tributaria aumentó 17.8% real anual en el primer trimestre de 2025, el mayor incremento registrado en una década: SHCP
Valle de México, a 1 de mayo del 1025.- Durante el primer trimestre de 2025 la economía global mostró signos de desaceleración debido al recrudecimiento de tensiones comerciales y geopolíticas. Aunque las presiones inflacionarias disminuyeron, los bancos centrales mantuvieron posturas monetarias cautelosas, en un entorno de volatilidad financiera y menor apetito por riesgo.
Lo anterior fue informado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público en el informe de Finanzas Públicas y la Deuda Pública, correspondiente al primer trimestre del año, donde refirió que México enfrentó este escenario con bases macroeconómicas sólidas, lo que permitió preservar la estabilidad, a pesar de algunos signos de moderación en la actividad económica. El PIB registró una variación de 0.2% trimestral, con cifras desestacionalizadas, con un aumento interanual de 0.8% para el periodo enero-marzo.
Destacó que la solidez del empleo, la disminución de la inflación y niveles históricos de Inversión Extranjera Directa (IED) han contribuido a mitigar los efectos de la incertidumbre observada en el panorama económico internacional.

El mercado laboral tuvo un desempeño positivo. Entre enero y marzo de 2025, la población ocupada aumentó en 69.4 mil personas respecto al mismo periodo de 2024. La tasa de desempleo se mantuvo cerca de sus mínimos históricos, con un nivel promedio de 2.5% durante el trimestre. Además, por primera vez desde que se tiene registro, la tasa de desempleo acumuló 29 meses por debajo del 3.0%.
En el periodo enero-marzo, los ingresos laborales continuaron al alza con un incremento real anual de 6.3%, cifra superior al promedio histórico. Estos avances, sumados al fortalecimiento de la red de protección social en los últimos años, proveen una base para el dinamismo del consumo privado.
La inflación general registró su menor nivel desde el primer trimestre de 2021, ubicándose dentro del intervalo de variabilidad objetivo del Banco de México con un nivel promedio de 3.7% para enero-marzo. Durante el periodo, la menor inflación de los servicios y los energéticos, así como la disminución de los precios de frutas y verduras, contribuyeron a este resultado.
Entre enero y marzo, el sector externo se benefició de un tipo de cambio real más competitivo. En este contexto, con cifras ajustadas por estacionalidad, la balanza comercial registró un superávit de 2 mil 862 millones de dólares, en contraste con el déficit observado en el trimestre previo. El valor de las exportaciones aumentó 0.8% trimestral, con cifras ajustadas por estacionalidad, mientras que las importaciones disminuyeron 1.5%.
En el último trimestre de 2024, la IED alcanzó un monto preliminar de 36 mil 872 millones de dólares, el más alto desde que se tiene registro. Lo anterior dio cuenta de la confianza de los inversionistas en los fundamentos estructurales de la economía mexicana.
El sistema financiero mexicano mantuvo una posición sólida durante el primer trimestre de 2025, a pesar de los episodios de volatilidad. El peso mexicano se apreció 1.7% al cierre de marzo, situándose en 20.44 pesos por dólar, en el marco de ajustes en los diferenciales de tasas relativos entre Banco de México y la Reserva Federal de los Estados Unidos.

En el primer trimestre de 2025, las finanzas públicas se mantuvieron sanas, con balances fiscales equilibrados y una deuda pública en una trayectoria estable y sostenible, en línea con las metas aprobadas por el H. Congreso de la Unión para el presente ejercicio fiscal.
Los ingresos presupuestarios crecieron 11.0% en el acumulado a marzo, superando el promedio de 2.8% de la década previa e impulsados por incrementos en la mayoría de sus componentes. Este resultado destacó la fortaleza de la gestión fiscal.
La recaudación tributaria aumentó 17.8% real anual en el primer trimestre de 2025, el mayor incremento registrado en una década. Este desempeño se vio parcialmente favorecido por un efecto de calendarización, ya que en el año en curso el pago de la declaración anual de personas morales se registró en marzo y no en abril como en 2024. Incluso descontando este efecto, la recaudación aumentó 9.3%, impulsada por mejoras en la eficiencia de los procesos de fiscalización.
La recaudación del ISR creció 21.3% en términos reales, impulsada por la solidez del mercado laboral y los mayores salarios reales. Este desempeño también reflejó el efecto de calendarización en el pago de personas morales; al descontarlo, se observó un aumento de 7.0% real anual, superior al promedio de 5.7% observado en los diez años previos.
El IVA registró un alza de 20.9% anual en el acumulado a marzo, la más alta desde que se tiene registro. Respecto al programa, la recaudación observada fue superior en 40 mil millones de pesos. Este resultado fue favorecido por la solidez del mercado interno y un mayor tipo de cambio.

Los ingresos por concepto del impuesto a las importaciones aumentaron 50.5% real anual en enero-marzo, el mayor crecimiento desde que se tiene registro para el periodo. Lo anterior, como resultado de un mayor tipo de cambio, una mejor fiscalización de las empresas de comercio electrónico y el reforzamiento de la vigilancia aduanera.
En el acumulado a marzo, los ingresos no tributarios se incrementaron 15.4% real anual debido a mayores derechos, aprovechamientos y productos en 27.3, 6.2 y 1.3% real anual, respectivamente.
Los ingresos petroleros registraron una disminución anual de 13.8% en términos reales, debido a los efectos observados del tipo de cambio, los volúmenes de producción y los precios del gas natural.
El costo financiero se mantuvo 36 mil millones de pesos por debajo de lo previsto en el programa, reflejo de una estrategia de financiamiento prudente, incluso en un entorno de condiciones financieras restrictivas y un mayor tipo de cambio. Estos últimos factores explicaron el aumento de 11.7% real en la comparación anual.
Las participaciones a entidades federativas y municipios superaron en 13 mil millones de pesos lo previsto en el programa para enero-marzo; si bien en la comparación anual se redujeron en 0.8% real.
Al cierre del primer trimestre de 2025, la deuda pública mantuvo un nivel sostenible. El Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público se ubicó en 17 billones 662 mil millones de pesos, monto equivalente al 49.2% del PIB.
La deuda neta del Gobierno Federal se ubicó en 15 billones 521 mil millones de pesos en el primer trimestre de 2025. El 82.8% se mantuvo en el mercado interno, del cual, 78.9% se contrató a tasa fija y con vencimientos a largo plazo.

