***El banco central anticipa una tijera muy activa para los siguientes anuncios de política monetaria
Valle de México, a 15 de mayo del 2025.- La Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) decidió, por unanimidad reducir, en 50 puntos base el objetivo para la tasa de interés de referencia, situándola en un nivel de 8.50%, lo que implicó su tercera disminución consecutiva en lo que va del año.
De acuerdo con el comunicado de política monetaria, Banxico buscará llevar los niveles de la inflación actual al objetivo de 3.0 por ciento, tomando en cuenta la evolución del tipo de cambio, la debilidad de la actividad económica y los posibles impactos de las políticas comerciales en el mundo.

Con ello, el Banco Central estima que el entorno inflacionario permitirá ajustes adicionales a la tasa de interés de referencia en una magnitud similar, considerando que la tasa sea congruente con la trayectoria requerida para propiciar la convergencia ordenada y sostenida de la inflación general a la meta, que se continúa esperando que sea para el tercer trimestre de 2026.
Según el anuncio, ante las tensiones comerciales presentes, las perspectivas para el crecimiento de la actividad económica a nivel global y las de Estados Unidos, se revisaron a la baja. Asimismo, se menciona que, en la mayoría de las economías avanzadas, el comportamiento de la inflación general y subyacente ha revertido los incrementos registrados en los primeros meses del año. En este contexto, en su última decisión de política monetaria, la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) mantuvo sin cambio su tasa de interés de referencia, en un rango de entre 4.25 y 4.50%. En el entorno internacional, los riesgos continuaron acentuándose, producto del agravamiento de tensiones comerciales y geopolíticas, con posibles afectaciones en la actividad económica, la inflación; así como, una mayor volatilidad en los mercados financieros.
Internamente, desde finales de marzo, el peso mexicano reportó una apreciación; mientras que, las tasas de interés de valores gubernamentales presentaron reducciones en todos sus plazos. Por su parte, la actividad económica exhibió debilidad durante el primer trimestre de 2025. El ambiente de incertidumbre y las tensiones comerciales suponen importantes riesgos a la baja.

Respecto del comportamiento de los precios, el Banco Central expuso que, en abril, tanto la inflación general como la subyacente se situaron en un nivel de 3.93%, destacando que, el componente subyacente acumuló ocho meses seguidos por debajo del 4.0%. En este sentido, las expectativas de inflación de corto plazo se incrementaron; mientras que, las de mediano y largo plazo, se mantienen relativamente estables, aunque en niveles por encima de la meta.
Así, Banxico prevé que, para el segundo, tercero y cuarto trimestre de 2025, la inflación general se ubique en 3.9, 3.5 y 3.3%, respectivamente (3.5, 3.4 y 3.3%, en cada caso, en su predicción pasada). Por su parte, para el mismo periodo, la inflación subyacente se anticipa en 3.9, 3.6 y 3.4%, correspondientemente (3.5, 3.4 y 3.3%, individualmente, en su proyección anterior), esperando que la inflación converja a la meta de 3.0% en el tercer trimestre de 2026.
Finalmente, el Banco Central indica que, en las siguientes decisiones de política monetaria, vigilará el entorno inflacionario para evaluar modificaciones a la tasa de interés de referencia. Asimismo, la autoridad monetaria central reafirma su compromiso, de acuerdo con su mandato prioritario, de mantener una inflación baja y estable.

Por otro lado y según un análisis del Centro de Estudios de las Finanzas Públicas (CEFP), la reducción de la tasa de interés objetivo por parte del Banco de México estaría relacionada con un impulso al gasto de los consumidores y una mayor inversión por parte de las empresas, lo que elevaría la producción y el empleo, con efectos positivos en la recaudación de impuestos y en el costo de la deuda interna del Gobierno Federal en los próximos meses.
En este sentido, la SHCP informó que, en el primer trimestre del año, los ingresos tributarios del sector público crecieron en términos reales 17.8% a tasa anual; por lo que se espera que, en los siguientes meses continúen con su trayectoria ascendente, ante un entorno financiero menos restrictivo.

