Por Vidal Ibarra Puig[1]
Comenzamos anotando que la economía estadounidense cayó un 0.1% en el primer trimestre de este 2025, lo que ya es una mala cifra, pero puede ser el aviso de que algo malo está por venir, económicamente hablando.
En lo que toca a México, de acuerdo con la Estimación Oportuna del PIB (INEGI), la economía mexicana creció únicamente 0.2 por ciento en el primer trimestre de 2025. Además de ser preocupante esta noticia, es, al igual que en el caso de los EEUU, una llamada de atención de que la economía no va bien. Como se puede observar en la siguiente gráfica, de hecho, es una mala noticia.

Lo que reflejan estos datos es la falta de crecimiento de la economía nacional; y esta falta de crecimiento que enfrenta México desde hace seis años, en otras palabras, significa que no hay empleos dignos ni bien pagados; y los jóvenes desempleados y con aspiraciones encuentran la salida en la economía ilegal. Quieren vivir bien, como cualquiera de nosotros.
Por su parte, las remesas venían bajando desde hace varios meses, producto tanto de las amenazas de Trump con las deportaciones, así como por la declaración que hizo el gobierno estadounidense de los cárteles mexicanos como organizaciones terroristas, lo que hizo que las autoridades del vecino país comenzaran a vigilar más de cerca los envíos de dinero a México. Nótese que hubo una caída de estos envíos desde la toma de posesión de Trump, se recuperaron y volvieron a descender; y en marzo estos envíos se recuperaron un poco. Habrá que esperar el efecto total de las deportaciones.

Por su parte, los altos rendimientos de los bonos gubernamentales en México han evitado que continuara la salida de las inversiones de parte de No Residentes, en Bonos del Gobierno mexicano, la cual se venía dando desde que Claudia ganó la presidencia de México y su anuncio de la reforma jurídica, que ha espantado a los inversionistas internacionales ante la futura falta de estado de derecho; y posteriormente cuando tomó posesión. Con una inflación esperada de 3.5 por ciento y Cetes a 28 días con una tasa de 8.65% anual, los rendimientos son reales en 5.15 puntos, o sea casi 150 por ciento por arriba de la inflación, lo cual es un excelente rendimiento. Por cierto, esta política de altas tasas de interés y cobro de todo tipo de comisiones, fue lo que permitió a la banca establecida en México (que no banca mexicana) tener utilidades récord durante el sexenio anterior, nunca vistas en sexenios previos.

Finalmente. ¿Aumentó ó no la deuda con AMLO? Con los datos del Sexto Informe de Gobierno de AMLO, los datos de la deuda son los siguientes (2024 estimado). La deuda pasó de 10’551,718.6 millones de pesos a fines de 2018, a 16’030,700.7 millones de pesos al cierre de 2024, o sea un aumento de 5’478,982.1 millones de pesos (nótese que ya estamos hablando de incrementos de millones de millones de pesos). De estos, la interna pasó de 6’695,127.8 millones de pesos a 12’170,223.7 millones de pesos; y la externa de 1’883,624.0 millones a 2’249.928.8 millones en el mismo lapso. No hay manipulación de datos: son las cifras dadas por AMLO.
Estos incrementos tan fuertes significaron un aumento significativo en los pagos de esta deuda. Considerando solamente los Intereses, comisiones y gastos de la deuda pública, estos pasaron de 576,872.1 millones de pesos en 2018, a 1’201,504.7 millones en 2024, un aumento de más del doble; en términos porcentuales, un incremento del 108 por ciento. Los intereses pagados internos pasaron de 367,706.4 millones de pesos a 884,498.8 millones, y los externos de 209,165.7 a 317,006.0 millones: o sea aumentos del 140 por ciento y de más del 50 por ciento, respectivamente. Insisto: no hay manipulación de datos. Son los datos oficiales que puedes encontrar en el Sexto Informe de Gobierno de AMLO.
Nótese entonces que, en tan solo un año, 2024, se pagaron 624,632.60 millones de pesos más de intereses por la deuda que en 2018 ¿Se imagina usted todo lo que se pudo haber hecho al interior del país, si en lugar de pagar todos estos intereses, se hubieran utilizado para comprar medicinas, construir hospitales, escuelas, caminos para que los niños vayan a la escuela en las zonas rurales?[2]
¿Qué es lo que hay que esperar a futuro?
El crecimiento del país para este año apunta a un estancamiento: no creación de empleos, baja recaudación fiscal, presiones sobre las finanzas públicas y, en consecuencia, mayor endeudamiento.
En lo que toca a las remesas, en 2024, México recibió un total de 64,745 millones de dólares en remesas ¿se imagina usted que Trump cumpla su amenaza de imponer un impuesto a las remesas, digamos del 20 por ciento? Esto significaría la nada despreciable cantidad de 12,949 millones de dólares para las arcas estadounidenses, y al mismo tiempo serían 12.949 millones de dólares que dejarían de recibir las familias mexicanas.
Finalmente, las altas tasas que pagan los bonos de la deuda mexicana hacen que los intereses de la deuda nacional sean cada vez mayores, pero citando al filósofo de Juárez ¿pero qué necesidad hay de más endeudamiento? El endeudamiento del sexenio anterior lo justifican por las grandes inversiones y los grandes proyectos del sexenio, todos con sobrecosots y sin un Plan de Negocios claro: Tren maya, la refinería de Dos bocas, el AIFA, el tren Transístmico de Coatzacoalcos a Salina Cruz, la nueva línea aérea de Mexicana de Aviación; pero ninguno de estos proyectos es rentable, ni económica ni de beneficio social pata el país. ¿Sabía usted por ejemplo que la adquisición de la marca Mexicana de Aviación costó 815 millones de pesos al gobierno mexicano? ¿no hubiera sido mejor fundar una aerolínea que se llamara “Línea aérea del Bienestar” y así ahorrarse este dinero?
En fin. México es rico. Pero la riqueza está mal, muy mal, distribuida.
Cuide su salud, cuide su dinero. Hay rebote de Sida y sarampión.
[1] Doctor en economía por Sciences Po París; profesor en el Departamento de Economía, UAM Azcapotzalco.
[2] Según información reciente de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, SHCP, la deuda pública aumentó 1.1 billones de pesos (o sea 1.1 millones de millones de pesos) en los últimos 6 meses, o sea en los primeros seis meses de Claudia Sheinbaum como presidente; fuente El Universal.

