Por Vidal Ibarra Puig[1]
Por considerarlo de interés, nos permitimos reproducir textualmente un comunicado del CEFP, dado que las perspectivas de la economía mexicana no son muy favorables[2].
En el cuarto mes del año, la inversión fija bruta total descendió 7.1%, comparada con el nivel que reportó en igual periodo de 2024.
Por tipo de bien, en el mes de análisis, la inversión en construcción disminuyó 4.3% anual, debido a que la destinada a infraestructura descendió 17.5%; mientras que la de edificación residencial avanzó 9.6%.
En tanto que, la inversión en maquinaria y equipo se redujo 10.3% anual; a su interior, la de origen importado cayó 13.7% y la de procedencia nacional lo hizo en 4.8%.
Por tipo de comprador, la inversión privada bajó 4.9% anual, con resultados mixtos: la destinada a maquinaria equipo se redujo 11.4%, pero la de construcción incrementó 1.4%.
Asimismo, la inversión fija bruta pública decreció 25.8% real anual, también con dinámicas diferenciadas: el componente de construcción se contrajo 37.4%; en tanto que el de maquinaria y equipo avanzó 8.7%.
A este respecto, el Informe Mensual sobre la Situación Económica, las Finanzas Públicas y de Deuda Pública de mayo, de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), señala que, en el mes de referencia, el gasto en inversión física fue 54.4% menor al de igual periodo de 2024 dado la reducción de este tipo de gasto en el ISSSTE (-77.0%), PEMEX (-75.2%), el IMSS (-66.7%), el Gobierno Federal (-45.0%) y la CFE (-37.3%).
Hasta aquí el Comunicado del CEFP.
Vale la pena destacar la fuerte caída de la inversión en su conjunto, pero sobre todo la de infraestructura, motor de muchas actividades económicas.
No menos grave es la baja pronunciada (10.3 por ciento anual) en la inversión en maquinaria y equipo, destacando la caída en la inversión privada (11.4 por ciento).
Y por si fuera poco, el gobierno está dejando de ser el impulsor del crecimiento de la economía: es brutal, perdóneme el lector la expresión, la caída en inversión física gubernamental (54.4 por ciento), destacando los rubros del sector salud.
Sin hospitales, sin medicinas…
El panorama pinta muy mal para la economía mexicana. Ojalá nos equivoquemos, pero el temor de una recesión en la economía mexicana sigue latente…una vez más.
[1] Doctor en economía por Sciences Po París; profesor en el Departamento de Economía, UAM Azcapotzalco.
[2] Autor: CEFP, Centro de Estudios de las Finanzas Públicas, https://mail.google.com/mail/u/0/#inbox/FMfcgzQbgcTvzKGLkfMlKHkLcRMstVzp.

