Opinión

PISA: el deterioro en el redimiento escolar/Guillermo Marcos Rivera Muñoz

Por Guillermo Marcos Rivera Muñoz

Los datos del informe PISA 2025 de la OCDE, publicados este 8 de septiembre de 2026, revelan un deterioro histórico y generalizado en el rendimiento escolar global, con caídas drásticas de 28 puntos en lectura y 22 en matemáticas dentro de los países miembros. Mientras economías líderes como Singapur (número uno del mundo en matemáticas, lectura y ciencias, con una economía ultra-tecnológica y un plan nacional de inteligencia artificial agresivo) y China (con puntuaciones sobresalientes y liderazgo global en patentes y desarrollo comercial de IA) dominan la clasificación combinando el desarrollo tecnológico con la excelencia en pensamiento crítico, en México la realidad educativa camina por un sendero opuesto.

Frente a esta crisis, la respuesta oficial desde la cúspide del poder —encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum y el secretario de Educación Pública, Mario Delgado— ha sido descalificar la utilidad de estas evaluaciones estandarizadas bajo el argumento de que «no le sirven de nada» al país y resultan ajenas a nuestro contexto sociocultural.

1.⁠ ⁠La coartada de la negación: Gobernar a ciegas y la falacia de eliminar filtros

Sostener que una evaluación internacional estandarizada es inútil porque incomoda al sistema es el equivalente a romper el termómetro para ocultar la fiebre. El rezago en México no es una opinión política: cerca del 56 % de los adultos de 25 a 64 años solo cuenta con estudios de primaria o secundaria, el 18 % de los jóvenes en edad obligatoria no asiste a la escuela, y apenas el 30 % de los alumnos alcanza el nivel básico en matemáticas (frente al 65 % del promedio de la OCDE).

Pretender que la educación mejora regalando subsidios o implementando medidas tan absurdas como eliminar los exámenes de admisión tradicionales para el nivel medio superior rompe totalmente cualquier posibilidad de mejora en la calidad educativa. Quitar los filtros de entrada no democratiza el acceso; diluye la exigencia, premia la mediocridad institucional y disfraza el fracaso sistémico. Lo que no se evalúa no se puede mejorar; simplemente se entierra bajo el peso de la demagogia.

2.⁠ ⁠La trampa de la doble velocidad: El futuro en juego

Este rechazo a la medición y a la exigencia de rigor conceptual fractura el futuro de México de cara a la próxima década (2026-2036). El país enfrenta una contradicción insostenible entre su enorme potencial macroeconómico —impulsado por la inercia del nearshoring— y una crisis terminal de capital humano.

El mercado laboral se dividirá en dos realidades despiadadas:

La burbuja de talento calificado: Un porcentaje mínimo de profesionales que dominan la lógica matemática, la programación y el inglés competirá por salarios altos en nichos tecnológicos avanzados.

El sector de supervivencia: La inmensa mayoría, carente de comprensión lectora y pensamiento analítico debido a un sistema escolar deficiente, quedará rezagada en empleos operativos de baja calificación o atrapada en una informalidad laboral que sigue anclada en cerca del 55%.

Mientras potencias globales blindan su futuro con ejemplos concretos y tangibles de desarrollo, México camina en dirección contraria:

Corea del Sur (Semiconductores y Conectividad): Apuesta todo su sistema educativo a la alfabetización matemática temprana para sostener gigantes tecnológicos globales como Samsung. Sus aulas están diseñadas para que los estudiantes dominen lógica de circuitos y procesamiento de datos desde la infancia, convirtiéndolos en creadores de tecnología y no en simples espectadores.

Japón (Robótica y Automatización Industrial): Traduce sus altos puntajes en matemáticas y ciencias de la prueba PISA en un liderazgo histórico de automatización y supercomputación. En Japón, la educación prepara al estudiante para diseñar y supervisar sistemas robóticos complejos que mueven sus fábricas inteligentes.

El contraste en México: Mientras los países asiáticos generan propiedad intelectual y patentes de alto valor, eliminar filtros de ingreso escolar y rechazar la evaluación bajo subsidios nos condena a ser un país de ensamblaje. Bajo el amparo del nearshoring, México solo pone la mano de obra operativa y de ingeniería de procesos básica en plantas maquiladoras, mientras que el diseño de software, la investigación científica y el desarrollo real de inteligencia artificial se quedan en el extranjero.

3.⁠ ⁠El Veredicto de Kinigos Taléndon

En Kinigos Taléndon tenemos claro que lo que no se evalúa no se puede mejorar. Y una competencia profesional real no se construye con discursos oficiales ni con asistencialismo; metodológicamente, en KT definimos la competencia bajo un rigor absoluto: es aquel criterio observable, medible y auditable que genera evidencias concretas de conocimiento, de desempeño y de producto. Todo bajo los dos criterios rectores de Suficiencia y Pertinencia.

Eludir la verdad de nuestros indicadores educativos mediante subsidios y ocurrencias es una estupidez histórica. La solución ante este panorama no recae en la complacencia institucional, sino en la capacidad de los individuos para asumir la responsabilidad de su propio desarrollo a través de la autoeducación, la reconversión ágil y el rescate implacable del criterio.

No esperes a que un sistema obsoleto te otorgue el permiso para pensar. Audita tus competencias bajo estándares reales, rechaza el confort de la mediocridad institucional y rediseña tu soberanía profesional desde la raíz.

**Guillermo Marcos Rivera Muñoz/Lead Consultant | Kinigos Taléndon