Por Arnulfo R. Gómez (Catedrático comercio exterior)
Ellos se ríen de mi porque soy diferentes
Yo me río de ellos porque todos son igualitos
Anónimo
La modernización del acuerdo entre México y la Unión Europea representa una oportunidad más para intentar fortalecer el comercio exterior de nuestro país, buscar la captación de mayores flujos de inversión extranjera y una diversificación sana de las relaciones económicas de nuestro país.
De 1993 al año 2000, en que se firmó el TLCUEM, las exportaciones mexicanas hacia el bloque presentaron un crecimiento de 96% al pasar de 2,485 a 4,874 millones US, aunque su porcentaje de participación en la exportación total registró un decremento de -1.86% al pasar de 4.79% a 2.93%, en tanto que la tasa de cobertura descendió de 8.37% a 5.63%.
En el mismo periodo, las importaciones procedentes del bloque registraron un incremento de 95% y 6,963 millones US, al pasar de 7,329 a 14,292 millones US, y su participación en la importacion total se redujo -3.92%, de 11.21% a 8.19%; en tanto que el déficit para México se incrementó -4,574 millones US y acumuló un total de -48,603 millones US en este periodo de 8 años.

En el periodo 2001/2025, la exportación mexicana pasó de 4,747 a 23,817 millones US y su participación logró alcanzar el 5.35% de la exportación total en 2008, sin embargo, en 2025, el porcentaje se redujo a 3.58%, lejano del 4.79% que logró en el año de 1993 y del 5.35% de 2008.
En 2001, la importación procedente del bloque fue de 15,545 millones US, equivalente al 9.23% de la importación total y, en 2025, ascendió a 64,489 millones US y una participación de 9.71% en el total, con un incremento de 48,944 millones US y una tasa de cobertura de 37%.
El comportamiento de ambas variables generó un déficit creciente para México que, en 2001 ascendió a -10,978 millones US y, en 2025, de -40,672, con un acumulado de -581,988 millones US para el periodo, y una tasa de cobertura para el periodo completo de sólo 40%, inferior al 46% que alcanzó en 1995 y el 50% de 2012.

Comentarios.
Grosso modo, como dicen nuestros altísimos funcionarios, la relación comercial de México con la Unión Europea ha registrado un gran dinamismo, sin embargo, analizando la estructura de los intercambios, podemos decir que éste es debido al mayor crecimiento de las importaciones procedentes del bloque, especialmente desde la entrada en vigor de TLCUEM, periodo en el que hemos acumulado un déficit comercial de -581,988 millones US mismo que corresponde al 34.37% del PIB Total de México en el año 2025.
También es importante señalar que gran parte de las exportaciones mexicanas a ese bloque, es realizado por empresas europeas con inversión en nuestro país como es el caso de los principales productos que incluyen al sector automotriz, aéreo, químico, farmacéutico, electrónico, radiotelefonía, turborreactores etc.; aunque también hay importante volumen de productos netamente mexicanos como cerveza, tequila, aguacate, garbanzo, café y mango, entre otros.
Debido al esquema de comercio exterior que han establecido en nuestro país en los 34 años más recientes, basado en la importacion creciente de insumos, las exportaciones, mayormente de maquila y ensamble, presentan reducido y decreciente valor agregado, mismo que en 1993 fue de 58.8% y, para el 2012, descendió a 39.13%; excluyendo al petróleo, los porcentajes fueron de 52.91% y 31.18%, respectivamente.

Actualmente, el valor agregado se estima en 40%, pues desde el 2012, la SE suspendió la publicación de los diversos rubros de la balanza comercial, sin embargo, BANCOMEXT ha señalado el bajo porcentaje de valor agregado de los principales sectores de la exportación nacional, mismo que presento en el cuadro que incluyo a continuación y que dicha institución definió como prioritarios desde 2019.

En el año 2000, cuando entró en vigor el TLCUEM, y todavía gozábamos de algunos de los beneficios de las reformas y desregulaciones realizadas entre 1987 y 1993, que nos modernizaron y nos hicieron un país muy competitivo, nos permitieron tener un PIB Per Cápita superior al de 10 países de la Unión Europea, sin embargo, a partir de 1994, no hubo acciones de ajuste para mantener la competitividad del marco sistémico de tal manera que, para 2025, esos 10 países nos superaron ampliamente y, en el caso de Bulgaria, que tenía el PIB Per Cápita más bajo de ese grupo en el año 2000, para 2025 sigue siendo el más bajo pero con 18,522 US, muy superior al de México que en el periodo de referencia pasó de 6,419 US a 12,692 US.
De acuerdo con el IMD, en 2025 ocupamos el 63º lugar en materia de competitividad, de un total de 70 países, lo que ha influido de manera definitiva en los enormes retrocesos que registra nuestro país en materia económica y comercio exterior.

Esta baja competitividad, también se manifiesta de una manera muy gráfica en el enorme déficit que registramos con 24 de esos países y superávit con sólo 3 de ellos.

Apuntes finales
La modernización del acuerdo entre México y la Unión Europea representa una oportunidad más para intentar fortalecer el comercio exterior de nuestro país, buscar la captación de mayores flujos de inversión extranjera y una diversificación sana de las relaciones económica de nuestro país.
La creciente disparidad de las variables económicas de México en relación con la Unión Europea, nos habla de una terrible involución de nuestro país que nos obliga a mejorar nuestro marco sistémico, así como a definir una estrategia de comercio exterior que permita beneficiarnos mutuamente de las bondades que presenta la asociación con el bloque europeo.

