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Buen Fin: agentes de IA buscan reducir el costo oculto de las entregas fallidas

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***La presión continúa después del Buen Fin: las visitas diarias aumentaron 73.9% durante la semana posterior; la demanda supera la capacidad logística: las visitas crecieron 37.2%, frente a 10.4% de aumento en la flota, elevando 24.2% las visitas por vehículo; las entregas fallidas elevan los costos: pese a una tasa de éxito superior al 93%, una operación retail puede destinar más de 11 horas adicionales y cerca de 6 mil 300 pesos diarios a reintentos.

Valle de México, 27 de octubre de 2026.- Para las empresas, vender más durante El Buen Fin también significa enfrentar un reto mayor: convertir ese crecimiento comercial en entregas exitosas en las calles, rutas y kilómetros de reparto. 

Aunque mantener una tasa de éxito en entregas superior al 90% puede parecer una buena noticia, esto también puede generar una falsa sensación de control. Porque detrás de ese porcentaje pueden esconderse costos crecientes, más horas de gestión y una operación cada vez más exigente.

Un análisis de SimpliRoute sobre las operaciones de sus clientes en México durante El Buen Fin 2025 reveló que la mayor presión logística ocurrió después del evento comercial. Mientras las promociones llegaban a su fin, la verdadera ola logística apenas comenzaba. 

Durante la semana posterior, las visitas diarias crecieron un 73,9% frente a un período regular, y en Retail prácticamente se duplicaron (+95,6%). Una presión operativa concentrada en apenas siete días, que exige absorber una demanda muy superior a la habitual.

La paradoja está en los indicadores: mientras la presión logística aumentaba considerablemente, la tasa de entregas exitosas se mantenía en torno al 93%, con una variación de apenas 0,29 puntos porcentuales. 

Esto se explica, en parte, porque las empresas analizadas ya utilizan tecnología para optimizar rutas y monitorear sus entregas. Sin embargo, mantener la efectividad no significa necesariamente mantener los mismos costos.

Cuando el volumen crece, también puede multiplicarse la cantidad de incidencias que deben resolverse y, con ellas, los tiempos de coordinación, las reprogramaciones y los potenciales costos de reentrega.

“Una tasa de éxito del 93% puede ser un excelente indicador, pero no nos dice cuánto costó conseguir ese resultado. La eficiencia también debería medirse por el tiempo y los recursos necesarios para resolver cada incidencia. En la próxima etapa de la logística, las empresas no solo competirán por entregar más, sino por resolver mejor y a menor costo”, sostiene Álvaro Echeverría, CEO de SimpliRoute. 

El costo oculto de vender más durante El Buen Fin

La magnitud del desafío logístico no solo está en el aumento de las entregas, sino en la capacidad de las empresas para absorber jornadas de demanda extraordinaria. Durante El Buen Fin 2025, el mayor peak de actividad se registró el 21 de noviembre, cuatro días después del término de las promociones, cuando las visitas diarias superaron en un 153,4% el volumen habitual.

Pero aumentar los recursos tampoco garantiza mantener el control. Durante la semana posterior, la proporción de visitas sin asignar pasó del 8,8% al 13,4%, pese a que las operaciones analizadas incrementaron su flota para responder a la demanda. Esto evidencia la presión que enfrentan los procesos de planificación cuando el volumen crece aceleradamente.

A esta complejidad se suma la expectativa de los consumidores, que esperan recibir sus compras en plazos cada vez más exigentes. De acuerdo con el estudio Pulso El Buen Fin 2026 de la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO), 70% de los consumidores espera recibir sus compras en máximo una semana y 32% el mismo día o al siguiente. 

Y es justamente ahí donde comienza a acumularse un costo que los indicadores de cumplimiento no siempre reflejan. Una dirección incorrecta, un destinatario ausente o una entrega reprogramada pueden requerir nuevas comunicaciones, coordinación entre equipos y otro intento de despacho, consumiendo tiempo y recursos que la empresa necesita para continuar su operación.

Para dimensionar este impacto, SimpliRoute analizó una empresa de Retail que realizó alrededor de 1.000 entregas diarias durante el Buen Fin del año pasado, con una tasa de fallas del 7%. 

Al aumentar el volumen en un 95,6%, tal como ocurrió con las visitas del sector durante la semana posterior al Buen Fin 2025, tendría que gestionar aproximadamente 67 incidencias adicionales cada día, incluso manteniendo la misma tasa de entregas exitosas de 93%. 

Al resolver esto con gestión manual, estas incidencias representan más de 11 horas adicionales de trabajo diario y alrededor de $6.300 MXN diarios en costos de reintentos, considerando diez minutos de gestión por incidencia y un costo marginal de $189 MXN por reintento. 

El costo de una entrega fallida tampoco se limita al primer intento que no pudo completarse. Ese segundo intento vuelve a utilizar tiempo de conductor, capacidad vehicular y kilómetros de transporte. 

Además, la incidencia puede involucrar simultáneamente a áreas de monitoreo, planificación, servicio al cliente y logística inversa. Por eso, la presión sobre la operación no termina al planificar más rutas o incorporar vehículos. También se debe responder oportunamente cuando una entrega no puede completarse.

“No podemos seguir construyendo operaciones que necesiten el doble de personas cada vez que tienen el doble de problemas. Ese modelo tiene un límite económico y operativo. Hoy, los avances en Inteligencia Artificial nos permiten romper esa dependencia, automatizando la resolución de tareas repetitivas y haciendo posible que las empresas crezcan sin arrastrar la misma proporción de costos”, afirma Echeverría. 

Agentes de IA para resolver excepciones antes de que escalen

Es precisamente en este punto donde los agentes de inteligencia artificial intervienen. Integrados a la operación, pueden detectar la incidencia, revisar su contexto, contactar al destinatario, recopilar o corregir información y activar acciones previamente autorizadas, como una reprogramación. Cuando la decisión excede sus permisos, puede escalar el caso a una persona.

Durante años, la tecnología logística se ha concentrado en responder tres preguntas: dónde están los vehículos, qué entregas están atrasadas y cuáles no pudieron completarse. Pero identificar un problema no significa resolverlo. En muchas operaciones, cada alerta sigue desencadenando llamadas, revisiones y decisiones manuales que consumen tiempo y recursos.

Los agentes de IA permiten cambiar esa dinámica: pueden investigar qué ocurrió, comunicarse con los involucrados y ejecutar acciones autorizadas para prevenir o resolver incidencias. En el próximo Buen Fin, la diferencia no estará solo en quién logra monitorear más entregas, sino en quién puede resolver las excepciones antes de que se conviertan en nuevos costos operativos.

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Sobre SimpliRoute

SimpliRoute es la infraestructura de Inteligencia Artificial Nativa («Deep Tech») que evoluciona la cadena de suministro global. Respaldada por 12 años de matemática propietaria y 750 millones de kilómetros de datos, nuestra tecnología decodifica la complejidad operativa que hoy limita el crecimiento empresarial.

Operamos en 26 países con más de 1.000 clientes activos, incluyendo corporaciones globales que confían su operación crítica a nuestra tecnología.