Por Vidal Ibarra Puig[1]
Así es, estimad@ lector (a). De acuerdo a la información que nos proporciona el Fondo Monetario Internacional, FMI, y que se aprecia en el siguiente cuadro, en 1981 la economía mexicana era más grande, medida a través del Producto Interno Bruto, PIB, que la economía china.

Posteriormente, ambos países siguieron sendas de modelos de desarrollo diferentes, que llevaron a que en el año 2000, China fuera ya más de una y media veces más grande que México; y para 2025, la economía china ya fue casi 11 veces más grande que la economía mexicana, como se aprecia en la siguiente figura, elaborada con los mismos datos del FMI.

Notemos que es a partir del año 1994 que la economía china comienza a crecer más que la economía mexicana, y este crecimiento se acelera, como podemos observar, a partir del año 2001, cuando China se incorporó a la Organización Mundial del Comercio, la OMC. De hecho, esto ya nos da una primera pista acerca del porqué China es exitosa: aprovechó muy ventajosamente todas las oportunidades que le dio su ingreso a la OMC, como país en desarrollo (al igual que México) para penetrar en tantos mercados como pudo, cosa que México no hizo (y sigue sin hacer).
Si lo vemos a través de las tasas de crecimiento de cada una de estas economías, tenemos la siguiente gráfica.

Como se puede observar, México de manera recurrente cae en terreno negativo por las crisis, tanto internas como externas, destacando entre las internas 1983, 1986, 1995, y, de manera importante, 2020, ya que si bien en su origen esta última crisis fue externa originada por la pandemia del Covid19, en México se aplicaron políticas ultra neoliberales que dejaron a las empresas a su suerte en plena crisis del Covid19, sin darles ningún apoyo.
Entre las crisis externas destaca la de 2009. Nótese que China, a pesar de las crisis internacionales, se mantuvo en terreno de crecimiento positivo en los años de 2009 y 2020.
Otro elemento que ha incidido de manera importante para el buen comportamiento de la economía china, es la inversión interna, medida a través de la Formación Bruta de Capital Fijo, FBKF, que se aprecia en la siguiente gráfica, medida como porcentaje del PIB.

Como podemos apreciar, China ha tenido una tendencia creciente en este indicador; es decir, los chinos invierten y no se cansan de invertir, pues saben que la inversión genera empleos, los empleos dan ingresos, los cuales generan demanda y esta demanda incita más inversiones; a lo que se suma que producen tantos productos que pueden exportar crecientes cantidades de los mismos, al venderle a todo el mundo.
Este indicador creciente de la inversión toma mucha más relevancia si consideramos que la economía china ha crecido muchísimo en su PIB y este indicador de la FBKF, ha seguido aumentando, llegando a rebasar el 40 por ciento de inversión como parte del PIB en 2009. Por su parte, el promedio de este indicador para México para el periodo 1970 a 2023, es de 20.7 por ciento del PIB. Nada que ver con lo que han hecho los chinos.
Finalmente, el modelo de desarrollo chino, al dedicarse a desarrollar ventajas competitivas, le ha permitido cambiar su patrón exportador y penetrar de manera más agresiva los mercados externos con productos que contienen cada vez más valor agregado chino, pues como podemos apreciar de la siguiente gráfica, en 1985, aproximadamente el 65 por ciento de sus exportaciones eran productos primarios.

Sin embargo, para 2024, estas exportaciones primarias son mínimas comparadas con las exportaciones de mediana y alta tecnología.

Detrás de este éxito se encuentran aspectos tales como el manejo del tipo de cambio, las políticas crediticias, y otros elementos que no nos da tiempo de desarrollar aquí.
Por su parte, México se concentró en el proteccionismo del desarrollo estabilizador, después las crisis de los 80s y la apertura comercial a partir de 1994 (a lo que se suma la creciente deuda externa); apertura comercial que, sin embargo, no puso atención a la diversificación de mercados ni al desarrollo tecnológico. En la siguiente gráfica apreciamos el contenido tecnológico de las exportaciones mexicanas para 1990, 2000 y 2019.

Para 2025 el contenido tecnológico de las exportaciones de nuestro país fue el siguiente.

Parecería que México ha seguido un patrón exitoso al tener ahora un porcentaje elevado de exportaciones de tecnología media y alta, pero no es así: detrás de estas cifras se encuentra el sector automotriz y todo el sector maquilador, que dan esta ilusión de un modelo exitoso de exportaciones de alta tecnología (mucho se presumía de que México es el principal exportador de televisiones, pero son televisiones ensambladas, no producidas en México).
En fin, amig@ lector (a), estas notas, sin ser exhaustivas, nos dan algunas pistas de las cosas que México no ha hecho y que otros países, que ahora son potencias mundiales que incluso disputan el liderazgo mundial, aplicaron exitosamente.
¿Cuándo se decidirá la clase política mexicana a pensar en el desarrollo del país?
No lo sé, pero seguimos sin llegar al quinto partido.
[1] Doctor en Relaciones Económicas Internacionales por Sciences Po, París; profesor en el Departamento de Economía de la UAM Azcapotzalco.

