Por Vidal Ibarra Puig[1]
Después del terrible sismo de 1985 (del cual nunca han dado las cifras exactas de muertos y/o desaparecidos), se establecieron controles estrictos sobre la altura en relación con el ancho de las calles y colindancias, además de la figura jurídica de los Corresponsables en Seguridad Estructural. Con el tiempo, estas normativas han sido hechas a un lado y ahora vemos la ciudad de México llena de edificios por todos lados: se tira una casa e inmediatamente se procede a construir un edificio, sin respetar las anteriores normas de que por cada cierto número de Departamentos, debería haber un área verde y sus correspondientes estacionamientos, lo que nos hubiera permitido tener, al día de hoy, una ciudad habitable.
El caso es que, como buen país subdesarrollado que somos, las ciudades siguen creciendo desordenadamente, ante la falta de planes de desarrollo urbano o haciendo caso omiso de los mismos.
En lo particular, desde mediados de los años 90 del siglo pasado, yo he insistido con mis alumnos de Política Económica en que hay cuatro elementos que determinan el colapso de una ciudad del siglo XXI, específicamente la ciudad de México:
- El tráfico. Cada vez será más difícil desplazarse al interior de la ciudad, y los transportes privados ó públicos que vienen hacia la ciudad enfrentarán cada vez más obstáculos. Es necesario impulsar la descentralización de la ciudad de México, sobre todo es esta nueva etapa de la economía digital y de servicios.
- El drenaje. La construcción indiscriminada de oficinas y unidades habitacionales va a sobresaturar el sistema de drenaje de la ciudad; de hecho, el otrora drenaje profundo de la ciudad de México ya se encentra a metro o metro y medio por encima de algunas zonas de la ciudad de México, y las bombas ya son insuficientes para enviar las aguas negras hacia afuera de la ciudad. Las inundaciones irán en aumento.
- La falta de agua. El agua que se consume en la CdMx proviene fundamentalmente de i) Acuíferos del Valle de México: Aportan la mayor parte del líquido (más del 65%) extraído del subsuelo local, el cual se recarga con la lluvia en zonas boscosas. ii) el Sistema Cutzamala: Aporta alrededor del 25% del agua. Transporta líquido desde presas ubicadas en el Estado de México y Michoacán. iii) Sistema Lerma: Contribuye con cerca del 6% del suministro desde el Estado de México. Pero i) la sobre explotación de los mantos de la CdMx es lo que contribuye a provocar el hundimiento de la ciudad; ii) el agua se trae desde lugares cada vez más lejanos, y el costo de dar este servicios a las ahora zonas urbanas, antes zonas de cultivos ejidales, es cada vez más caro; iii) ahora se trae el agua desde lugares cada vez más lejanos: antes del Cutzamala, el río Lerma era el proveedor de agua del D.F., y los agricultores del Estado de México e incluso Michoacán, han externado su molestia por la cantidad de agua tan grande que se desvía hacia la CdMx.
- La falta de energía eléctrica. Cuando la CdMx, empiece a programar suspensiones escalonadas de este servicio, significará que el punto final del colapso está muy cerca.
Luego entonces, se necesitan funcionarios públicos comprometidos con la función pública. Es urgente formar funcionarios de carrera, que puedan acceder a niveles superiores de toma de decisiones en base a la meritocracia y sus capacidades, en combinación con el sistema democrático de elección de autoridades que ahora tenemos. De otra manera, sin una visión de largo plazo, la CdMx, las grandes ciudades del país y el país entero, deberán enfrentar un colapso económico cuyo impacto será de enormes proporciones.
PD ¿Sabían ustedes que, según el Banco Mundial, la evolución de los Indicadores Mundiales de Gobernanza (WGI, por sus siglas en inglés) para México muestra un deterioro sostenido durante las últimas dos décadas, alcanzando mínimos históricos recientes en cinco de las seis dimensiones evaluadas?
[1] Profesor investigador de la UAM Azcapotzalco; Doctor en Economía por Sciences Po Par´s.

