Por Arnulfo R. Gómez (Catedrático en comercio exterior)
Ellos se ríen de mi porque soy diferente
Yo me río de ellos porque todos son igualitos
Anónimo
Durante la reciente sesión del Fondo Monetario Internacional se presentaron los datos de la evolución de la Economía Mundial y de sus 196 países miembros a través del World Economic Outlook.
En 2025, el PIB Mundial ascendió a 113,237,734 millones US, con un crecimiento de 6.39% con respecto a 2024 en que fue de 106,432,000 millones US.
Como principal economía mundial figura EEUU con un PIB de 30,507,217 millones US, seguido de China con 19,232,705; Alemania 4,744,804; India 4,187,017; Japón 4,186,431; Reino Unido 3,839,180; Francia 3,211,292; Italia, 2,422,855; Canadá 2,225,341 … y México con 1,692,640 millones US ocupando el décimo 15º lugar.

En este año, México cayó dos lugares como potencia económica al pasar de la 13ª a la 15ª posición; su PIB Total registró un decremento de -9.13%; su participación el PIB Mundial se redujo en -0.25%; el PIB Per Cápita disminuyó -1,314 US; en el ranking mundial pasó de la 72ª a la 78ª posición y, en relación con el PIB Per Cápita Promedio Mundial, quedó por debajo en -1,953 US.
Comentarios.
En 1981, México ocupó el 8º lugar como potencia económica mundial debido a la importante aportación de la riqueza petrolera, lo que generó enormes ingresos al país, sin embargo, a partir de ese año, la caída de nuestro PIB fue continua hasta el año de 1988 en que ocupo el 17º lugar.
Con la entrada del nuevo gobierno, la realización de diversas reformas y la desregulación de diversos sectores de la economía, se creó un marco sistémico muy competitivo que tuvo resultados a corto plazo y grandes beneficios a largo plazo, de tal manera que, en 1989, México ocupó el 16º lugar como potencia económica, y, a partir de ese año, la tendencia fue muy positiva de tal manera que, en el año 1999, México se ubicó como la 34ª economía más competitiva y, para el año 2000 y el 2001, como la 8ª potencia económica mundial.
Desgraciadamente, durante el periodo 1994/2001, no hubo medidas internas que permitieran continuar con el proceso de mejora regulatoria y de la competitividad, situación que fue agravada por una política de comercio exterior basada en la firma compulsiva de TLC´s y una apertura comercial ilógica e indiscriminada, sin que hubiera medidas de ajuste al nuevo marco de referencia.

Conviene señalar que el IMD, recientemente publicó su análisis sobre competitividad de las 65 principales economías del mundo, situando a México en la 55ª posición, muy lejana de sus socios comerciales del T-MEC, saliendo pésimamente clasificado en las cuatro variables que se analizan, especialmente en el caso de las instituciones públicas.

Sin duda, una situación verdaderamente negativa propiciada por la adopción de teorías, dogmas, modelos y ocurrencias, por personajes que pareciera que nunca han estado del lado de la práctica, en el campo de trabajo, por lo que realizan sus funciones mediante la improvisación y la simulación, dando la impresión de que desconocen la operación real del comercio internacional y, mucho peor, del comercio exterior mexicano.
Deprimente valor agregado a la exportación
Estos elementos incidieron grandemente en la continua disminución del valor agregado nacional en la producción, al no fortalecer a la planta productiva nacional ni crear una plataforma exportadora sólida y competitiva, así como tampoco producir insumos competitivos en nuestro territorio y, contrariamente, propiciar la importación de bienes intermedios de manera creciente.

Hablando a “grosso modo”, la Importación de Bienes Intermedios representó el 76.77% de la Importación Total del año 2025, es decir 509,801 millones US y, a la vez, representó el 76.76% de la Exportación Total.
Apuntes finales.
En México se definió al comercio exterior como la palanca del desarrollo y podemos decir que. en un principio, la idea funcionó porque en los primeros años de la operación del TLCAN, un marco sistémico competitivo y el acceso preferencial al mercado más grande del mundo imprimieron gran dinamismo a la exportación mexicana, sin embargo, la firma compulsiva de TLC’s, la ilógica apertura comercial, la pérdida de competitividad y el abandono de nuestro territorio de 2,468 empresas exportadoras en el periodo 2001/2015, propició una creciente importación de insumos de fuera de la región, creando una competencia desleal en contra de la planta productiva nacional que repercutió en la disminución del valor agregado en la producción nacional, lo que convirtió a un país incipiente en la exportación y la maquiladora, en meramente ensamblador.
México. Terrible incremento de la importación para poder exportar
La pérdida de posiciones como potencia económica, en los 32 años más recientes, es la muestra más clara de que la “palanca del desarrollo”: el comercio exterior, que representa el 68% del PIB Total de México, no ha sido efectivo en función de los objetivos pues, la caída del contenido nacional del 59% a sólo el 40% en la exportación, permite concluir que ha sido mal conducido, ya que no ha habido una estrategia con programas, proyectos y políticas realistas que permita añadir valor ni pensar en un mejor avenir para el desarrollo económico de México y la generación de riqueza en nuestro territorio.

