Conurbadas

Nuevo Poder Judicial frena decisiones de inversión en México; no genera confianza

SCJN-1

***A seis meses de la reforma judicial, 65% de los tomadores de decisión empresarial en México no ve cambio alguno en la impartición de justicia; 27% consideró que empeoró y 81% declaró tener poca o nula confianza en la SCJN; e l arbitraje asoma como alternativa

Ciudad de México, 6 de abril de 2026.  El nuevo Poder Judicial en México, a seis meses de su instalación, no ha logrado generar confianza entre quienes toman decisiones en las empresas que operan en el país, según la más reciente entrega de Monitoreo de Percepciones Empresariales de VESTIGA CONSULTORES, firma mexicana de consultoría en manejo de riesgos, seguridad corporativa, investigaciones y ciberseguridad.

Los datos son contundentes: 65 por ciento de los tomadores de decisión no percibe cambio alguno en la impartición de justicia desde la reforma, 27 por ciento considera que la situación ha empeorado y apenas 8 por ciento reporta mejoras. Esta lectura negativa no es nueva: incluso antes de la reforma, 53 por ciento de las empresas involucradas en litigios valoraba negativamente su experiencia con el sistema de justicia mexicano.

La desconfianza se extiende también hacia la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN). Según el monitoreo, 81 por ciento de los tomadores de decisión declara tener «poca» o «nada» de confianza en la SCJN, resultado que Sergio Díaz, socio director de VESTIGA, atribuye directamente al tipo de resoluciones emitidas hasta ahora.»Como han referido una gran cantidad de observadores y analistas, el sistema judicial está siendo en forma creciente un obstáculo para la inversión privada en el país, debido a la falta de credibilidad sobre su autonomía e imparcialidad y ello coincide con los hallazgos del monitoreo de VESTIGA», señaló Díaz.

El impacto sobre las decisiones de negocio es directo. Ocho de cada diez tomadores de decisión reconocen que sus decisiones de inversión y contratación tienen «mucho» o «algo» que ver con la calidad de los integrantes del Poder Judicial. En ese sentido, la percepción de incompetencia o falta de honestidad actúa como un inhibidor concreto de la actividad económica.

«Es particularmente grave para quienes emprenden negocios y arriesgan su capital en una economía donde subsisten tantas fallas institucionales y estructurales que elevan sus costos, como la inseguridad o la mala infraestructura pública, que el sistema de justicia tampoco ofrece certeza. Las empresas pudieran invertir más y no lo hacen justamente por ello, entre otros factores», asevera el socio director de VESTIGA.La desconfianza alcanza también al mecanismo de selección. Más de 75 por ciento de los encuestados preferiría que se modificara el recién estrenado método de elección popular de los integrantes del Poder Judicial, lo que sugiere que, para el sector empresarial, ese modelo no garantiza la idoneidad de quienes imparten justicia.

Ante este panorama, el arbitraje emerge como una salida viable. El monitoreo revela que 55 % de los tomadores de decisión estaría dispuesto a recurrir a mecanismos alternativos de resolución de conflictos para evitar los juzgados y tribunales mexicanos.

«Quizá el dato más revelador es que, si la baja credibilidad y confianza en el sistema de justicia no se corrige, podríamos ver en no mucho tiempo un uso creciente e intensivo del arbitraje por parte de las empresas, como una opción para darle salida y solución a los conflictos y disputas por fuera del sistema oficial de justicia», concluyó Sergio Díaz.