Por Arnulfo R. Gómez (Catedrático Comercio Exterior)
Ellos se ríen de mi porque soy diferente
Yo me río de ellos porque todos son igualitos.
Anónimo
En 1981, México ocupó la 7ª posición como potencia económica con un PIB de 311,012 millones US y una participación en el PIB Mundial de 2.7%, la más elevada de los 45 años más recientes debido a la enorme riqueza petrolera que se generó en ese periodo.
Para el año 1987, su participación descendió a sólo 1.03% y su posición en el panorama mundial cayó hasta la 17ª posición con un PIB de sólo 174,801 millones US, el porcentaje de participación más reducido del mismo periodo, situación que fue combatida a partir de ese año con una serie de medidas que generaron un cambio estructural en nuestra economía con desregulaciones y reformas prácticas muy generosas que tuvieron resultados inmediatos y grandes beneficios a largo plazo.
Para 1993, la participación en la generación de riqueza mundial se recuperó y ascendió a la 13ª posición como economía mundial y una participación de 2.03% en el PIB Mundial, debido a la enorme competitividad y modernización que registró la economía mexicana, situación que nos permitió negociar y firmar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, mismo que entró en vigor en enero de 1994.
A partir de ese año, la economía y nuestro comercio exterior adquirieron gran dinamismo, de tal manera que estos avances colocaron a México como la 8ª economía en el año 2001, a pesar de que en el periodo de Ernesto Zedillo no hubo acciones de ajuste que permitieran mantener la competitividad de nuestro marco sistémico, ni estrategia alguna en materia de comercio exterior, elemento que había sido considerado como la palanca del desarrollo económico de México, pero que su deficiente manejo ha impedido que México se beneficie de sus enormes bondades.
Funcionarios mexicanos en la Luna agosto 19, 2019
El agotamiento de los beneficios generados por las reformas adoptadas en el periodo 1987/1994, la firma compulsiva e irresponsable de numerosos TLC´s, así como la adopción de una apertura económica basada en una desgravación arancelaria unilateral e indiscriminada determinaron que, a partir de 2002, se presentara un fuerte declive de la economía mexicana.
En 2012, la caída fue hasta el 15º lugar, misma posición en la que ha llegado hasta 2025, con algunas variaciones, pero que nos muestra una terrible involución de nuestra economía y de nuestro comercio exterior.
Enormes retrocesos en PIB y en Comercio Exterior. Arnulfo R. Gómez.
Comentarios
México se presenta como el socio del bloque norteamericano que peor desempeño ha tenido desde 1993, último año sin TLCAN, hasta el 2025, mismo que se sitúa en un crecimiento de 306% y un incremento de 1,139,922 millones US, superado grandemente por Canadá con 384% y 1,645,428 millones US, así como por EEUU que lo hizo en 419% y 23,219,967 millones US.

Para mejor dimensionar los enormes retrocesos de México, podemos ver que, en 1993, la economía canadiense correspondía al 105% de la mexicana, en tanto que, para el 2025, fue de 131%, es decir, un incremento de 26% y si se quiere ver desde otro punto de vista, en 1993, la economía mexicana representaba el 95.47% de la economía canadiense y, en 2025, descendió a sólo 76.06%.
En el caso de EEUU, la situación es para dar una pena mucho mayor, pues, si en 1993, correspondía a 1,316% de la economía mexicana, para 2025 alcanzó 1,802%; y desde el otro punto de vista, en 1993, México era el 7.6% de la economía Norteamérica, para el 2025 se redujo a 5.55%, es decir, un decremento de -19.41% y -2.05%, respectivamente.

Después de revisar los datos recientemente actualizados por el FMI, sobre la evolución el PIB Mundial y de la economía mexicana, les presento un cuadro estadístico que muestra, muy gráficamente, el periodo de auge que registró la economía mexicana de 1987 a 2001, así como la involución que ha vivido a partir del año 2001 aunque el origen de este desastre se inició en 1992, cuando se iniciaron las negociaciones del TLCAN debido a que nuestros altísimos funcionarios, pareciera que no entendieron su objetivo ni su operación.

Apuntes finales
México tuvo un periodo de auge petrolero que no se supo aprovechar como lo hizo Noruega, por eso el declive tan pronunciado de 1981 a 1987, sin embargo, a partir de 1988 se realizaron desregulaciones y reformas con resultados inmediatos y beneficios a largo plazo que nos modernizaron y nos hicieron competitivos, lo que permitió generar un gran dinamismo en la economía y en el comercio exterior hasta 2001.
Conviene señalar que las expectativas enormes creadas por la firma del TLCAN, fueron ampliamente aprovechadas por la Consejería Comercial del México para Quebec y las Provincias Marítimas de Canadá con sede en Montreal, a través de la promoción de numerosos productos mexicanos que fueron introducidos en ese mercado, así como una larga lista de inversiones y asociaciones con empresas canadienses que se establecieron en nuestro país y que podrán consultar en el vínculo que incluyo a continuación.
Resumen de Actividades de la Consejería Comercial de México para Quebec y las Provincias Marítimas de Canadá
Desgraciadamente, los beneficios de las reformas aprobadas entre 1988 y 1993 se agotaron, además de que, en el periodo 1994/2001, no hubo acciones de ajuste que nos permitieran mantener la competitividad, así como tampoco una política de comercio exterior ni una estrategia integral de promoción de exportaciones e inversiones con programas, proyectos y políticas públicas realistas para aprovechar la característica de Socio Estratégico con la que Canadá y EEUU nos designaron, ya que la enorme complementariedad de los tres países nos beneficiaba ampliamente.
Por eso, los enormes retrocesos de México en los 34 años más recientes, pero especialmente, desde el año 2001, en que han estado en vigor los TLC’s que obtusamente firmaron con otros 52 países, debiendo hacer particular referencia al TPP-11, el peor TLC que han firmado nuestros teóricos e improvisados funcionarios habilitados como expertos en comercio internacional.
TPP-11 El peor TLC que han firmado
Su carencia de visión y el desconocimiento de la operación real del comercio internacional y del comercio exterior mexicano, generó una involución tremenda de la economía mexicana que está, grandemente basada en el comercio exterior mismo que, en 2025, alcanzó una proporción del 79% del PIB Total Mexicano.
Desgraciadamente, los funcionarios mexicanos establecieron como prioridad y base de su estrategia de comercio exterior, la firma compulsiva de TLC’s “buscando mercados” para productos mexicanos, sin considerar la necesidad de primero crear una plataforma exportadora sólida y diversificada, de tal manera que, en 2025, el 76.77% de la Importación Total Mexicana fue de Bienes Intermedios que grandemente fueron incorporados productos destinados al mercado interno y al de la reexportación, de tal manera que esa importación representó el 76.68% de la Exportación Total Mexicana.
El TLC, desastre de Serra Puche
https://elindependiente.mx/suplemento-especial/2025/10/15/tlc-mexico-un-desastre
En este contexto, es importante señalar que la misma SE, en su documento Secretaría de Economía 2024-2030, manifiesta que el 80.49% de la exportación mexicana está condicionado a la importación de insumos extranjeros.
Para poder romper con esta inercia angustiante y esta involución desesperante y empobrecedora, es necesario terminar con la simulación e improvisación que ha caracterizado a nuestro comercio exterior desde hace 34 años, llevando a cabo una modificación completa de la estructura de la promoción a fin de definir una política de comercio exterior, con una estrategia integral que incluya competitividad, fomento industrial, la creación de una plataforma sólida y una oferta diversificada de exportación, con programas, proyectos y políticas públicas realistas.

