Por Arnulfo R. Gómez (Catedrático comercio exterior)
Ellos se ríen de mi porque soy diferente
Yo me río de ellos porque todos son igualitos
Anónimo
La efervescencia generada por el campeonato mundial de fútbol que se celebrará en México, a partir del 11 de junio, me motiva a hacer especial referencia a este deporte de enorme importancia en México, publicando nuevamente un artículo relacionado con el Primer Extranjero que formó parte de la Selección Mexicana de Fútbol, en 1937.
A principios del Siglo XX, fueron los ingleses los que introdujeron este deporte en nuestro país, sin embargo, fueron los españoles los que le dieron un impulso enorme a través de los equipos Club Asturias y Club España, convirtiéndolo en el Deporte Nacional de México.
El apogeo de ambos equipos se dio en la década de los 30’s y, el Asturias, para reforzar su característica de español y asturiano, contrató los servicios de un defensa central que jugaba en el equipo Caudal de Mieres, del Principado de Asturias, Don Benjamín Alonso Canga quien, el 13 de agosto de 1935 llegó a México en el buque Habana, procedente de Gijón
Con el equipo Asturias, Don Benjamín fue campeón en la Copa México en su edición 1936/1937, la primera en la que participó como defensa, lo que inició una cadena consecutiva de 4 torneos que el Asturias ganó para lograr 5 campeonatos en el periodo 1934-1941.
Don Benjamín formó parte la alineación del equipo que participó en el partido inaugural del Parque Asturias, de la calzada del Chabacano, en la colonia Asturias de la ciudad de México, el domingo 1º de marzo de 1936, hace 90 años, en el que el equipo del Centro Asturiano de México se impuso al potente equipo brasileño Botafogo por 4 a 2.
La habilidad de Don Benjamín, como defensa, lo convirtió en el jugador más emblemático del equipo y de la época, motivo por el cual, en 1937, se convirtió en el Primer Extranjero que jugó en la Selección Nacional de Fútbol de México; y también fue Seleccionado del famoso y poderoso Combinado España-Asturias de los años 30’s.

En la temporada 1940-1941, Benjamín Alonso resultó campeón con el Club de Fútbol Atlante y la popularidad de este equipo se vio reflejada en la filmación de la película mexicana que se convirtió en un clásico del cine nacional: Los hijos de Don Venancio, misma que narra la historia de un inmigrante y jefe de familia asturiano, Don Venancio Fernández, cuyo hijo paradójicamente jugaba en el Club Atlante, un equipo muy representativo del pueblo mexicano y principal rival futbolístico del Asturias.

En dicha película aparece, fugazmente, Don Benjamín como compañero de equipo de Horacio Casarín, el personaje principal de la película quien interpreta al astro del Atlante e hijo de Don Venancio: Horacio Fernández.
En el Torneo de Liga de 1944, la Directiva del Veracruz reforzó al equipo contratando a Benjamín Alonso, al español Félix de los Héroes “El Tache”, al peruano José Valdivia y al famosísimo Luis “Pirata” Fuente.
Una vez que el Asturias y el España se retiraron de la Liga Mayor, Benjamín Alonso participó activamente en la creación de la Liga Española Interclubes, por lo que los clubes de fútbol españoles en México (Centro Vasco, Deportivo Llanes, Atlético Bembibre, Real Madrid, Deportivo Ibero y Juventud Asturiana), en 1954 le otorgaron un Testimonio de Agradecimiento
Por su destacada actividad deportiva, Don Benjamín fue objeto de otras distinciones entre ellas el Reconocimiento al Mérito Deportivo en el Fútbol de Antaño, además de que formó parte de la Comisión de Glosa de la Junta Directiva del Centro Asturiano de México hasta su muerte en el año de 1992.
Conviene señalar que el 1º de marzo reciente, se cumplieron 108 años de la creación del Centro Asturiano de México, debiendo comentar que, para los mexicanos, los asturianos tienen un lugar muy especial entre las comunidades españolas establecidas en nuestro país pues, la relación actual con los Asturianos, es un reflejo de los lazos ancestrales y el cariño que nos unen con España.
Los Asturianos constituyen una Comunidad que enormes aportaciones han realizado a México y los mexicanos reconocen a muchos de los asturianos residentes en México, como hombres forjados en la ruda actividad desarrollada en la cuenca minera del Caudal que, vinieron a nuestro país en busca de oportunidades y que, con su trabajo y fortaleza de espíritu, han contribuido grandemente al desarrollo económico de México. Su actividad ha abarcado todos los sectores de la economía.
También hay que destacar que los asturianos, con quienes hemos compartido más de 5 siglos de historia, costumbres ancestrales, religión, cultura y el mismo idioma, generosos como han sido en todas las actividades que han desarrollado en nuestro país decidieron, en 1986, ceder la lujosa e histórica sede de su centro social en la ciudad de México, ubicada en la esquina de Orizaba y Puebla de la Colonia Roma, en comodato a la Universidad Nacional Autónoma de México para albergar la Casa Universitaria del Libro, medida que permitió que el edificio se convirtiera en un foro permanente para la difusión y promoción de la cultura impresa en nuestro país.
Debido a que Don Benjamín fue el primer extranjero, español y, por cierto, asturiano de Mieres, que jugó en la Selección Nacional de Fútbol de México, en el Museo Archivo de Indianos de Colombres, en Asturias, hay una foto de él y una referencia a su persona como uno de los Asturianos que han destacado con su generosa actividad en nuestro país. La próxima ocasión que visites España, ya tendrás en Colombres, un lugar adicional que visitar.
También, orgullosamente me permito señalar que Don Benjamín Alonso Canga era padre de Maribel, mi esposa.
Para finalizar, me es grato comentar que, con motivo de la reanudación de relaciones diplomáticas con España, en 1977, fui designado Consejero Comercial Adjunto del Instituto Mexicano de Comercio Exterior (IMCE), para España y Portugal, adscrito a la Embajada de México en Madrid.

